El combinado nacional empató ante la selección charrúa en tiempo reglamentario y desde los lanzamientos de tiro penal logró clasificar a las semifinales del torneo continental.
En la noche de este sábado mediante su triunfo ante Uruguay, la Selección Colombia logró la clasificación a las semifinales de la Copa América, pero más allá de eso, mediante su excelente juego nos regresaron la ilusión y la esperanza de poder avanzar y alzar nuevamente el título, tras 20 años de espera.
Esta vez el planteamiento diseñado por el vallecaucano, Reinaldo Rueda, sorprendió, ya que el once inicial tenía un alto e inusual poderío en ataque, al contar con la presencia de 3 delanteros y un extremo izquierdo ofensivo. Rueda, rompió con las predicciones de los jugadores que estarían en el partido, incluyó sorpresivamente al delantero barranquillero Rafael Santos Borré y modificó la posición de Luis Muriel a extremo izquierdo con el fin de generar una presión alta.
En el principio del compromiso, el plantel ‘tricolor’ estaba profundamente presionado por los charrúas, sin embargo, poco a poco se fueron activando las funciones de los futbolistas ‘cafeteros’, en especial los del área defensiva, quienes lograron cortar los circuitos y las triangulaciones generadas por Federico Valverde, Luis Suárez y Rodrigo Betancur.
Posteriormente se empezaron a nivelar las cosas y era Colombia la selección que más proponía y generaba ocasiones de peligro en el compromiso, tanto así que las infracciones de parte de Uruguay para enfriar el juego no se hicieron esperar, la justicia deportiva llegaría pronto, pues Diego Godín sería el primer amonestado del compromiso tras cometer una infracción peligrosa sobre Duván Zapata.
Con este panorama se acabó el primer tiempo, Colombia mantenía la posesión del balón en el encuentro mientras Uruguay hacía los intentos por recuperarla.
En el tiempo complementario se presentó más de lo mismo, una Colombia que aprovechaba las grandes capacidades individuales de sus jugadores y que las potenciaba aún más jugando al clásico ‘toque toque’ que nos caracteriza, sin embargo, el agotamiento tenía que llegar, y poco a poco se fue cediendo terreno a los uruguayos, de tal forma que se equilibró la balanza para que el partido se convirtiera en un ida y vuelta permanente para los dos equipos.
Las variantes llegarían para darle oxigenación al juego, en Colombia ingresaron Yimmi Chará por Luis Muriel (67’) y Miguel Borja por Rafael Santos Borré (87’). En Uruguay sustituyeron a De Arrascaeta por Facundo Torres (68’) y Martín Cáceres por Federico Valverde (80’).
Si bien las sustituciones sirvieron para darle un respiro al compromiso no se logró romper la paridad en el marcador y el pitazo realizado por el árbitro Gil Manzano indicaría que el tiempo reglamentario se había cumplido y que las acciones a seguir serían las definiciones desde el punto penal.
Ya en los penaltis David Ospina se vistió de héroe, atajándole 2 penales a los charrúas (José Giménez y Matías Vina). Por su parte los cobradores colombianos contaron con eficacia y asertividad a la hora definir, puesto que cada uno de los 4 cobros fueron al fondo de la red, logrando así la clasificación a las semifinales continentales, en donde tendrá un reto muy especial: enfrentar a Argentina el martes 6 de julio a partir de las 8:00 p.m.









































