
Afganistán es un país de leyes demasiado estrictas, donde las mujeres son las menos beneficiadas y las que llevan la peor parte.
Junto con los varones civiles y los niños, las mujeres han sido víctimas de un cúmulo de abusos contra los derechos humanos a manos de las facciones en lucha. Además, se han convertido en blanco de abusos específicos contra los derechos humanos por motivos de género.
Mientras «los hombres combaten en las batallas de la muerte, las mujeres libran las
batallas por la vida». Durante las dos últimas décadas, pero especialmente entre 1992 y 1995, los guardias armados han utilizado estas normas como armas de guerra, perpetrando violaciones y agresiones sexuales contra mujeres como forma última de
deshonrar a comunidades enteras y de reducir la capacidad de resistencia de la población frente a los avances militares.
La fotógrafa Boushra Almutawakel, realizó en el 2010 una secuencia que muestra cómo una madre, su hija y una muñeca se van desapareciendo debajo de la tela de un pañuelo, un hiyab y un burka. Tal vez por eso el texto que acompaña a las 8 imágenes del collage y que más se comparte por estos días en las diferentes redes sociales es: «DESAPARICIÓN».
El título de las imágenes es mucho más simple: ‘Madre, hija y muñeca’. Y las protagonistas son la propia fotógrafa, su hija mayor y la muñeca de esta. Las imágenes tomaron mucha fuerza a raíz de toda la situación que se ha estado presentando por parte de los talibanes en Afganistán. Manifiestan muchos medios internacionales que la toma del poder del grupo islam, sería toda una desgracia para las mujeres de ese país.
Ser mujer en un estado islámico extremista es casi un pecado. La Asociación Revolucionaria de las Mujeres de Afganistán (RAWA), ha tratado de explicar las principales prohibiciones y castigos para las mujeres que suponen verdaderas violaciones a sus derechos y a su integridad. Aquí les compartiremos alguna de más crueles.
- El trabajo femenino queda terminantemente prohibido fuera de los hogares. Solo unas pocas doctoras y enfermeras tienen permitido trabajar en ciertos hospitales de Kabul para atender a mujeres y niñas.
- Las mujeres tampoco pueden cerrar tratos con comerciantes masculinos.
- La atención médica es también precaria para las mujeres, ya que no pueden ser atendidas por sanitarios varones. Al haber un número tan reducido de médicas y enfermeras, son muchas las que no pueden acceder a una atención adecuada, lo que deriva en problemas de salud de diferente gravedad e incluso la muerte.
- La educación está vetada a las mujeres. No pueden acudir a estudiar a escuelas, universidades o cualquier otra institución educativa.
- Las mujeres que muestren sus tobillos serán sometidas a azotes en público.
- Se prohíbe el uso de productos cosméticos. De hecho, durante el ‘reino del terror’ talibán entre 1996 y 2001 se reportaron casos en los que se amputaron los dedos a mujeres a las que se detuvo por llevar las uñas pintadas.
Así como esas hay tantas otras prohibiciones que invalidan a la mujer no solo en Afganistán, sino en otros estados islámicos.










































