LUIS DÍAZ PONE A SOÑAR A COLOMBIA CON LA CHAMPIONS

Con goles y asistencias, el guajiro se ganó un lugar en el Liverpool de Klopp y hoy podría ser el primer colombiano en jugar de titular una final de este torneo.

¿Puede alguien soñar con más? Vestir la camiseta de uno de los clubes más importantes de Europa y jugar una final de Champions contra el Real Madrid parece serlo todo para un futbolista, pero si ese partido es en París, con la torre Eiffel iluminada como faro, el sueño adquiere dimensiones mágicas.

Sea cual sea el resultado de la final de la Liga de Campeones, la de hoy será recordada como «la noche de París», y los aficionados de Liverpool y Real Madrid, tanto los que invadieron la capital francesa desde el lunes como los millones que estarán atentos a las pantallas por todo el mundo, jamás la olvidarán.

Colombia no es ajena a la expectativa mundial al tener como protagonista, quizá, al jugador menos esperado. Ni la larga historia de Iván Ramiro Córdoba con el Inter le alcanzó para jugar en 2010, cuando levantó la ‘orejona’ como capitán en la sombra pero jamás salió del banco; ni el trabajo serio de Juan Guillermo Cuadrado pudo garantizarle un lugar como titular con la Juventus en Cardiff 2017, donde apenas jugó unos minutos, tras ingresar en el segundo tiempo, antes de ser expulsado; ni mucho menos la parafernalia en torno a James Rodríguez en el Madrid, que no puso un pie en cancha en las finales de 2016 y 2017. Ningún futbolista nacional ha tenido posibilidades tan serias de ser inicialista en el último encuentro de la Champions como el guajiro Luis Díaz, a partir de las 2 de la tarde de hoy (hora colombiana), con el Liverpool.

Con 73 partidos disputados en la temporada, no solo con su club, sino con la Selección Colombia y el Porto, que lo transfirió por 47 millones de euros en el último mercado de pases, Díaz es el jugador que acumula más presencias de todos los que saltarán al césped del Stade de France.

Si hoy juega, como todo indica que lo hará, el nacido en Barrancas terminará con 74 partidos a cuestas, entre los que deben contarse traslados extensos y complicados para enfrentar las eliminatorias sudamericanas. Un verdadero prodigio no solo en goles y asistencias, sino en resistencia física.

Con un Salah entre algodones y un Mané al que no se le ve igual de fino que a mitad de temporada, Luis Fernando Díaz Marulanda, el chico que surgió de las canchas polvorientas de Barrancas, en el lejano y olvidado departamento de La Guajira, es la principal carta ofensiva que tiene a disposición el técnico Jürgen Klopp.

El respaldo del entrenador alemán ha sido clave en el proceso de Díaz, que llegó para reforzar un tridente consolidado como Salah, Mané y Firmino, con Diogo Jota como principal alternativa, y en un par de partidos confirmó el buen ojo de Klopp y conquistó los corazones de Anfield.

Hacerle un lugar en el once titular ameritó una pequeña revolución en una estructura que, podría fácilmente pensarse, no necesitaba cambios. El senegalés Savio Mané, segundo en importancia mediática tras Salah, debió ceder su puesto por la izquierda y acomodarse como referencia de área, es decir, jugar por el centro, para que Díaz ocupara su posición natural de extremo. Entretanto, el portugués Jota, que había logrado la misión casi imposible de sentar a Firmino, fue relegado al banco.

Una lucha de egos que, de no ser por Klopp, habría terminado por romper la armonía interna. Incluso, aficionados y periodistas colombianos llegaron a comentar por redes sociales el supuesto recelo de Mané para jugar con Díaz y su negativa a pasarle el balón.

Liverpool parte como favorito por la intensidad y contundencia mostrada a lo largo de la temporada, pero el Madrid es el Madrid y ya dejó atrás a PSG, Chelsea y Manchester City, tres firmes aspirantes al título. ¿Será la 14 para la ‘Casa Blanca’ o será que el sueño de Luis Díaz, el hijo del desierto guajiro, puede ser aún más grande?