El anuncio del presidente Gustavo Petro, de un cese bilateral al fuego, fue bien recibido por el pueblo colombiano. Sin embargo, entre las fuerzas militares no tuvo la misma respuesta.
Por: Jonathan Jaramillo
Recientemente se dieron a conocer detalles de la tensa situación que, se vivió en la cúpula militar colombiana. Especialmente, en las 72 horas previas al anuncio del presidente Petro. Pues, antes de este anuncio el 28 de diciembre las FF.MM. se encontraban operando de forma normal. Incluso lograron propinar un duro golpe a la estructura Carlos Patiño, de las disidencias de las FARC.
Este operativo dejó como resultado seis presuntos disidentes abatidos y dos más capturados en El Tambo, Cauca. Además, la incautación de seis fusiles, cinco pistolas, munición de distintos calibres, equipos de comunicaciones, cartillas con estatutos y adoctrinamiento de las FARC, material de intendencia y explosivos. Todo fluía con total normalidad en las FF.MM.
No obstante, tras el operativo la cúpula militar citó a una reunión extraordinaria. Pues, el anuncio presidencial ya se estaba preparando. Ya que, el día elegido para hacerlo público era el 31 de diciembre de 2022. Aunque, ya todos los colombianos saben lo que sucedió después de este anuncio. El ELN rechazó el cese bilateral al fuego e hizo quedar al presidente Petro como un mentiroso ante todo el país.
Sin embargo, este no era el mayor problema del presidente. Miembros del Ejército Nacional revelaron bajo reserva que, había una gran inconformidad. Esto debido a que, para un cese bilateral al juego y detener los operativos se requiere un protocolo. Pero, como fue algo tan repentino este protocolo no existía en esta ocasión. “La Constitución nos obliga a la obediencia debida, no ciega.” Fueron las palabras de un general del ejército, cuya identidad se mantiene en reserva.
Finalmente, los militares que rompieron su silencio expresaron que, una decisión como detener los operativos de un momento a otro traía consecuencias negativas, entre las tropas. Pues estas se desmotivan, por lo que hasta se necesita una preparación psicológica previa. Pues, un militar que no puede cumplir con su deber de defender a su Nación y a su gente se puede desmotivar, causando estrés, depresión y otras complicaciones para los militares. Por lo cual, no sería tan equivocado que la relación entre las FF.MM. y el Gobierno Nacional no es la mejor, en estos momentos.






































