ESTALLÓ LA POLÉMICA ANTE EL NUEVO CÓDIGO DE VESTIMENTA, EN LA CANCILLERÍA DE COLOMBIA

El documento que fue presentado en formato PDF se destacan varias normas, como la prohibición de jeans y zapatos tenis. Además, la recomendación de maquillaje suave para las mujeres.

Las instrucciones que aparecen en las páginas, del documento son bastante claras, sobre cómo deben vestir los diplomáticos se explica que, todos estos cambios se deben a que los funcionarios representan los intereses de Colombia, ante el mundo. Por lo tanto, deben proyectar una imagen seria y profesional. Así que, explican que las prendas informales como jeans, pantalones con rotos y los tenis no dan esa imagen.

Dicho documento se divide en instrucciones para hombres e instrucciones para mujeres. “La vestimenta formal de negocios es por excelencia la ideal por su formalidad, dado que refleja carácter, personalidad y elegancia al vestir.” Se puede leer en el documento gráfico, refiriéndose a los hombres. Además, da claras instrucciones de a que se refiere exactamente con ‘vestimenta formal de negocios’ “Está compuesta por un traje de diseño clásico completo, camisa manga larga, corbata o corbatín (con chaleco y pañuelo si es de su elección), correa de cuero, zapatos clásicos y calcetines largos.”

Respecto a las mujeres dice: “Está conformado por un vestido, falda, pantalón, dril oscuro y leggins (gruesos), acompañados por una camisa de manga corta, larga o tres cuartos con diferentes tipos de cuello. Es posible llevar suéter o saco, de cuello tortuga/redondo y un blazer o abrigo.” Aunque, esto no fue muy bien recibido lo que se busca evitar dejar una impresión negativa, ante representantes internacionales.

Sobre este tema, la senadora del Pacto Histórico, María José Pizarro se refirió diciendo que esta clase de medidas y códigos de vestimenta atentan contra la individuación de los funcionarios. Al igual que, limitan el libre desarrollo de la personalidad que es un derecho constitucional de todos los colombianos, independientemente de su trabajo. El debate sigue abierto y por el momento, dicho código de vestimenta debe ser respetado entre los funcionarios de la cancillería.