Maurice Hastings fue el hombre que pasó los últimos 39 de sus 69 años de vida en una prisión, por cargos de robo, agresión sexual y homicidio.
Un caso totalmente insólito es este que se presentó en Los Ángeles, California. Pues, Maurice Hastings fue condenado a cadena perpetua desde el año 1983. Sin embargo, el hombre siempre afirmó ser inocente y aunque su coartada era sólida, con el respaldo de varios testigos. Además, no había evidencia física que lo vinculara al caso. Pero, nada de esto evitó que recibiera la pena de cadena perpetua.
No obstante, tras pasar más de la mitad de su vida en una cárcel. Los tribunales aceptaron su alegato y tras realizar una prueba de ADN se descubrió que, no tenía nada que ver con el crimen. Esta prueba de ADN la venía solicitando desde hace mucho tiempo y se obtuvo, gracias a una torunda de algodón obtenida poco después del crimen.
Tras realizar el análisis, llevado a cabo en junio del 2022, se descubrió que el verdadero culpable era Kenneth Packnett. Este falleció en prisión, en el año 2020, mientras pagaba una condena por secuestro y violación. Por otra parte, Hastings no ha manifestado que planee iniciar ninguna acción legal. Simplemente se mostró agradecido, porque la verdad al fin salió a la luz. “Significa mucho. Estoy agradecido por la sentencia y por las disculpas. Todo ha sido maravilloso hoy.”
Por otra parte, la fiscal adjunta Martha Carrillo se ha disculpado con Hastings. Ya que, esta sentencia fue algo que se tardó demasiado y lo que sucedió con el hombre es algo total y completamente inaceptable. “Lo siento. Lo siento mucho por la injusticia, por la enorme injusticia que la Fiscalía y el sistema penal ha perpetrado contra usted. Hay mucho que aprender de todo esto.” Fueron las palabras de la fiscal.
Además, también agregó que debió atender a las solicitudes de Hastings con anterioridad. Pues, la primera vez que el hombre pidió la prueba de ADN se remonta al año 2000. Desde ese entontes, tanto el acusado como el grupo Los Angeles Innocence Project quienes lo apoyaron en todo este proceso, estaban convencidos de que dicha prueba demostraría de una vez por todas su inocencia.










































