El Estado Mayor Central (EMC) y la Segunda Marquetalia son las dos facciones que se enfrentan entre sí.
Las disidencias de las FARC son como se define a esos grupos al margen de la ley, que se conformaron tras la firma del acuerdo de paz en el año 2016. Aunque se creería que, estos grupos tendrían una relación de colaboración. Lo cierto es que la realidad es muy distinta y la situación actual en San Vicente del Caguán así lo demuestra.
Desde el pasado 11 de mayo se registran combates, en la zona rural del municipio antes mencionado. En las zonas que se presentan las mayores afectaciones, por los enfrentamientos son la reserva campesina de la cuenca del río Pato y el valle Balsillas. La situación en esa zona es tan crítica que, ya se han presentado desplazamientos forzados y sus habitantes manifiestan que se han presentado “varios incidentes y violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario (DIH)”.
Cabe aclarar que, el Gobierno Nacional ha dedicado grandes esfuerzos para negociar la paz con el EMC y que la organización Segunda Marquetalia se acoja a la ‘ley de sometimiento’. Sin embargo, ambos grupos subversivos se muestran cada vez menos indulgentes y afectan constantemente a la población civil. Por esta razón, los habitantes de las zonas más afectadas reclaman acciones contundentes de la fuerza pública.
Toda esta situación solo es un fracaso más, en la política de ‘paz total’ del presidente Petro. Pues, todos sus esfuerzos para que los grupos al margen de la ley se desmovilicen parecen en vano y con el único grupo que se tiene una mesa de diálogos, formalmente constituida es con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y ni siquiera ha sido posible llegar a un cese bilateral al fuego.






































