“ Dona sangre, dona plasma, comparte la vida, compártela frecuentemente”.
El 14 de junio de cada año se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre. El evento sirve para dar a conocer la necesidad de disponer de sangre y componentes sanguíneos inocuos y agradecer a los donantes un regalo que permita salvar vidas humanas, ya que la sangre es un recurso importante en todos los tratamientos programados y en las intervenciones urgentes. Además, permite aumentar la esperanza y la calidad de vida de los pacientes con enfermedades potencialmente mortales y llevar a cabo procedimientos médicos y quirúrgicos complejos. Asimismo, es fundamental para tratar a los heridos durante emergencias de todo tipo (desastres naturales, accidentes), y cumple una función esencial en la atención materna y perinatal.
Por ello, en el Día Mundial del Donante de Sangre, el Instituto Nacional de Salud, líder de la Red Nacional de Bancos de Sangre, y la coordinación departamental de la Red de Bancos de Sangre, de los cuales hacen parte el Banco de Sangre del Hospital Universitario de Sincelejo (HUS), y el Banco de Sangre de la Santa María, hacen un llamado para que cada sucreño done sangre, por lo menos, dos veces al año.
Según Patricia Salgado, coordinadora del Banco de Sangre del HUS, en el país la tasa de donación habitual se ha ido incrementando; sin embargo, esta llega al 22 % del total de donaciones.
Es de resaltar, que las necesidades de sangre a nivel nacional y departamental siguen siendo altas, a pesar de todas las estrategias implementadas para aumentar la donación voluntaria.
Los requisitos para donar sangre son:
- Tener entre 18 y 65 años de edad.
- Sentirse bien de salud.
- Pesar más de 50 Kg.
- No haber donado en los tres meses anteriores si es hombre o en los cuatro meses anteriores si es mujer.
- No haber visitado zonas endémicas de malaria en los últimos tres meses.
- No haberse realizado tatuajes, perforaciones, piercing o maquillaje permanente en el último año.
- Tener una vida sexual sana.
- Tener una sola pareja sexual en los últimos seis meses.
- No haber estado en contacto en el último mes con personas que padezcan alguna enfermedad infectocontagiosa como: sarampión, rubeola, paperas o varicela.
- No estar en embarazo ni haber tenido parto o aborto en el último año.
- No haber iniciado un cuadro gripal o infeccioso en las últimas dos semanas.
- No haber padecido alguna enfermedad de transmisión sexual en el último año.
- No ser un consumidor crónico y activo de sustancias psicoactivas o alucinógenas.









































