Un total de cinco personas se encuentran a bordo de la nave, incluidos el conductor, tres turistas y un buzo experto.
Desde el pasado domingo, 18 de junio, los rescatistas libraban una carrera contra el tiempo, tras la desaparición del sumergible de la empresa Ocean Gate Expeditions. Cuando este se disponía a hacer uno de sus acostumbrados recorridos turísticos, que tienen un precio de 250000 dólares, se perdió todo contacto con la nave.
El recorrido para llegar hasta los restos del Titanic y regresar es de unas ocho horas aproximadamente. Sin embargo, la nave cuenta con suministro de oxígeno para 96 horas (4 días aproximadamente). Infortunadamente ese tiempo ya pasó y la nave no ha podido ser ubicada, aumentando las posibilidades de que se presente una tragedia.
A bordo del submarino viajaban cinco personas, entre las que se encuentran el multimillonario británico Hamish Harding, presidente de la compañía Action Aviation; el vicepresidente de Engro, el paquistaní Shahzada Dawood, junto con su hijo Suleman; el director general de la compañía Ocean Gates Expeditions, Stockton Rush y el buzo francés, Paul-Henri Nargeolet. Con la situación actual, sería cuestión de tiempo para que las cinco personas fallezcan envenenadas por su propio dióxido de carbono.
Según los expertos, la posibilidad de un rescate con vida es prácticamente nula. Pues, lo que le haya sucedido al submarino fue algo catastrófico, señalan los expertos. Para empezar la nave cuenta con un sistema muy sofisticado, para hundirse a profundidades extremas y cuenta con un fuerte peso. En caso de emergencia, la nave puede liberar este peso y salir rápidamente en la superficie.
No obstante, si esta primera alternativa falla existe una segunda opción. Esta consiste en que la nave se impulse, a través de aire comprimido. En caso de que la nave estuviera en óptimas condiciones, cualquiera de estos dos sistemas habría sido activados. Además, encontrar una nave tan pequeña en el fondo del océano no es una tarea fácil, debido a que los ruidos que se escucharon y avivaron la esperanza no serían de la nave. Sino que, estos serían de los restos hundidos del Titanic.
Así que, ante los nuevos eventos la misión de rescate se torna cada vez más críticos. Aun así, los organismos de rescate mantienen la esperanza hasta el final. Pero, en caso de estar ante el peor escenario se desconoce ¿Cuál será la suerte de la empresa responsable de los viajes turísticos? Ya que, esta situación podría hasta provocar la bancarrota.










































