Su expareja sentimental, un ciudadano español confesó ser el autor del macabro crimen.
El médico cirujano y reconstructivo, Edwin Arrieta Arteaga, de 44 años, era ampliamente reconocido en su natal Lorica y todo el departamento de Córdoba. Aunque, por estos días se encontraba tomando unas vacaciones bastante lejos del territorio colombiano y más precisamente en Tailandia, en la isla Koh Phangan y fue allí donde encontró su fatal destino.
Su muerte fue confirmada cuando empleados de un vertedero de basuras, en la isla antes mencionada, hallaron sus restos distribuidos en sacos de fertilizantes. El galeno tenía una reservación en un hotel de la isla, entre el 31 de julio y el 3 de agosto. Pero, el pasado miércoles no se volvió a saber de su paradero, hasta el jueves y viernes que empezaron a aparecer sus restos.
El autor del macabro crimen fue su expareja, un ciudadano español de 29 años, que fue identificado como Daniel Sancho Bronchalo y según la información que se tiene hasta el momento se encontró con la víctima y fue él mismo, quien reportó la desaparición de Arrieta. Aun así, las autoridades lo retuvieron como principal sospechoso y en su habitación de hotel encontraron sangre, cabello en el desagüe.
Además, Sancho había comprado un cuchillo, guantes de goma, una esponja de cocina, un fuerte agente limpiador y bolsas de basura un día antes de la desaparición de Arrieta. Así que, ante la evidencia y presión de las autoridades el ciudadano español no tuvo más alternativa que confesar el macabro crimen.
Por el momento no se han establecido los móviles del crimen. Aunque, la principal hipótesis es la de un crimen pasional. Pues, todo indica que el médico colombiano había sostenido una relación sentimental, con el ciudadano español y había decidido ponerle fin. Pero, Sancho no aceptó esta decisión y gestó el macabro plan.
Tras conocerse el crimen, amigos y allegados al reconocido médico han expresado sus condolencias, a través de las redes sociales con mensajes de apoyo para su familia y pidiendo que el crimen no quede en la impunidad.








































