El equipo del ‘Bolillo’ Gómez empató sin goles ante nueve mil aficionados que salieron defraudados del estadio Armando Maestre, de Valledupar.
Una mano del argentino Emanuel Olivera en el área rojiblanca en el minuto 66, que el árbitro Wílmar Roldán sancionó como penal a favor del Unión Magdalena, pero que luego reconsideró tras observar la repetición en el VAR y cambió de decisión, salvó a Junior de la que pudo ser su tercera derrota en Liga en apenas cuatro fechas, este sábado en el clásico costeño jugado en el estadio Armando Maestre Pavajeau, de Valledupar.
Aunque mantuvo el control del juego y generó varias acciones que llevaron peligro al área del portero Ramiro Sánchez, sobre todo en el primer tiempo, los ‘tiburones’ solo pudieron igualar 0-0 con un Unión aguerrido que, como ya es costumbre en los clásicos, apostó por las transiciones rápidas y las faltas reiterativas.
El venezolano Luis ‘Cariaco’ González volvió a tomar la batuta del equipo en fase ofensiva, al igual que contra Bucaramanga, en sociedad con Vladimir Hernández y Pablo Rojas. Sin embargo, un golpe en la cadera impidió que continuara en cancha para el segundo periodo. Suele pasarle al número ’10’ que cuando mejor nivel muestra lo sacan de competencia los dolores y las lesiones.
La más clara para Junior llegó al minuto 7 cuando Carlos Bacca dejó atrás a dos hombres del Unión con un movimiento de cintura y se perfiló en carrera hacia el arco de Sánchez, pero su remate fue desviado por un defensor al tiro de esquina.
El Unión tanbién pudo abrir el marcador, a los 9 minutos de juego, con una media vuelta de Ricardo ‘Caballo’ Márquez en el área tras un saque de banda. El disparo fue atajado a quemarropa por el arquero Santiago Mele, quien despejó las dudas que había dejado su actuación ante Bucaramanga.
Para el segundo tiempo, José Enamorado, reciente contratación rojiblanca y en quien están depositadas las esperanzas de mejorar el volumen ofensivo del equipo, ingresó por ‘Cariaco’ González. El extremo que viene de una gran campaña en Santa Fe mostró destellos de su habilidad, pero fue víctima del juego rudo de los defensores del Unión, en especial de Juan Camilo Angulo, quien vio la tarjeta amarilla por una agresión.
En el minuto 66, el argentino Gonzalo Lencina reemplazó a Vladimir Hernández, quien no ha recuperado el nivel con el que terminó el semestre pasado, y en el 72 ingresaron Freddy Hinestroza y John Vélez por Pablo Rojas y Hommer Martínez.
Pese a su mayor posesión, Junior no llevó peligro al área ‘bananera’ en el complemento. Solo Enamorado, por la banda izquierda, intentó desbordar y asociarse con sus compañeros. Como dato curioso el jugador lleva el número 99 porque es el que utilizaba su esposa cuando jugaba fútbol.
El técnico del Unión, Harold Rivera, recibió tarjeta amarilla por protestarle a Roldán la acción del penal que echó para atrás. Al parecer, el juez argumentó que la pelota fue pateada por Wálmer Pacheco, compañero de Olivera, cuando el argentino caía al suelo con las manos abiertas mientras bloqueaba el remate de un jugador samario.
Cuando el partido expiraba, minuto 95, Gonzalo Lencina recibió tarjeta amarilla por juego peligroso al golpear en la cabeza a un rival con la pierna levantada. Roldán fue llamado por el VAR para cambiar la amonestación por roja directa, pero el antioqueño mantuvo su decisión.
Con una temperatura asfixiante de 36 grados, ante nueve mil aficionados que se dieron cita en el estadio de la capital del Cesar para verlo ganar, Junior no correspondió a la expectativa que despertó su presencia en la ciudad. En la próxima fecha recibirá al Pasto en el Metropolitano con la soga al cuello.








































