LA FAMILIA DEL MÉDICO COLOMBIANO EDWIN ARRIETA CAMBIÓ DE ABOGADO EN EL CASO POR HOMICIDIO

El confeso asesino Daniel Sancho permanece en detención preventiva desde el pasado 5 de agosto en Tailandia.

El brutal asesinato del médico cirujano Edwin Arrieta ha estado en el centro de atención, por la crueldad del crimen y la premeditación con la que habría actuado Daniel Sancho. Ahora el caso podría dar un nuevo giro, debido al cambio del abogado que representa a la familia de la víctima y quien se hará cargo es una abogada allegada a la familia y nacida en Lorica, en el departamento de Córdoba igual que el hoy occiso.

Se trata de Adriana Behaine, quien reemplazará a Miguel González Sánchez y la noticia fue confirmada por Luis Romero Santos, colaborador en España y que se puso a disposición de la jurista, para seguir actuando como parte del “equipo jurídico internacional en Colombia, España y Tailandia para coordinar todas las acciones”.

Cabe recordar que, Sancho ya confesó el crimen y hace solo unos pocos días se conoció un vídeo, donde se hacia la reconstrucción de los hechos que terminaron con la muerte y posterior descuartizamiento del médico colombiano. Romero Santos también expresó su “agradecimiento a Miguel González por su confianza y he felicitado a Adriana Behaine poniéndome a su disposición como abogado en España y colaborador en Tailandia, además de portavoz ante los medios”.

Además, la nueva abogada que se hará cargo del caso está al tanto de lo sucedido y hasta rindió declaraciones, para los medios de comunicación cuando se conoció el macabro crimen, señalando que no tenían conocimiento de la relación con el español. “Sabemos que el doctor Arrieta era una persona muy sociable, viajaba por todo el mundo y tenía amigos en diferentes países.” Sentenció la jurista para los medios.

Finalmente, la abogada ha estado impulsando a través de las redes sociales en hashtag #JusticiaPorEdwin desde que se dio a conocer el crimen. Aunque, las autoridades tailandesas siguen con las investigaciones y a Sancho podría esperarle la pena capital o la cadena perpetua.