HÉCTOR OLIMPO EN LA ONU “SUPERAR CULPA TRANSNACIONAL DEL NARCOTRÁFICO Y BRINDAR OPORTUNIDADES A LA POBLACIÓN JOVEN”

La alcaldesa mayor de Bogotá, Claudia López, y el gobernador de Sucre fueron los dos líderes colombianos que llevaron a este escenario de Naciones Unidas, la voz y el sentir de las regiones que representan.

Con una invitación a superar la culpa transnacional sobre la operación y dramáticas consecuencias del narcotráfico, para trascender hacia acciones que se traduzcan en oportunidades para la población joven de América Latina, el gobernador de Sucre, Héctor Olimpo Espinosa, participó en el ‘Fin de Semana de Acción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible’ en el marco de la 78 Asamblea Anual de la ONU.

Fue una reunión convocada en Nueva York por el Secretario General de la ONU, António Guterres, quien interactuó con diversos grupos de la sociedad civil con el propósito de utilizar sus voces, acciones y redes de base para, según el líder, “ayudar a rescatar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y luchar por el futuro mejor que toda persona merece”.

Al enfatizar en su propuesta, el gobernador Héctor Olimpo, sostuvo que “no quiero entrar en el debate de la culpa transnacional ni a excluir de responsabilidad a los países que hemos contribuido desde nuestras propias circunstancias, a la atmósfera de violencia de la región”.

“Nuestra región agrupa solo el 8% de la población mundial. No obstante, aquí se registra el 44% de los homicidios mundiales. Y en gran medida, esta alta tasa de criminalidad y violencia tiene su origen en la desigualdad, la exclusión social y la falta de oportunidades”.

Pero, lo cierto, agregó, es que “estamos ante un enfoque puramente represivo. Pero lo de fondo, es que la pobreza, las drogas, la represión y la violencia, son una verdadera bomba de tiempo para toda la región”.

“Pongamos el fenómeno en su justa medida: aquí no hay microtráfico sino narcotráfico, y no enfrentamos bandas sino organizaciones, pues las macroactuaciones, que están lejos de ser marginales, han hecho de la criminalidad una especie de Hidra de Lerna de la mitología griega: cuando le cortamos una cabeza le aparecen dos”, enfatizó Héctor Olimpo Espinosa.

Sostuvo, además, que “adolescentes y jóvenes se acercan a estos grupos de narcotráfico y delincuencia en búsqueda de oportunidades para generar ingresos, reconocimiento, respeto, protección y sentido de pertenencia, algo que, lamentablemente no consiguen de otro modo, ni mucho menos con los gobiernos”.

Por ello, aseguró “mi invitación es a volcar la acción de cada Estado a escuchar a estos jóvenes, a generar un proceso de diálogo que conduzca a políticas de inclusión sostenibles en el tiempo”.

“En el hermoso departamento que Dios me ha permitido gobernar estos últimos cuatro años, ya lo estamos haciendo, a partir de la ‘Estrategia Sucre Escucha’, mediante la cual hemos logrado intervenir a fondo, arrebatando ya miles de jóvenes a las drogas y a las organizaciones del narcotráfico”.

“Hoy podemos hablar de chicas y chicos que gracias a esta estrategia son gestores y multiplicadores de paz y convivencia. La clave está en las oportunidades”.

Por ello, el gobernador de Sucre insistió que el mayor desafío que tiene hoy América Latina es el de superar los problemas de violencia, drogas y juventud.

“Es más que un tema de represión; un asunto de oportunidades para una población que duplica las tasas de desempleo en relación con la población en general”.

Es allí, en esas ciudades pequeñas o grandes, donde vivirán en 2050 dos tercios de la humanidad. Allí, donde los gobernantes cumplen apenas tareas que promueven los gobiernos centrales, indicó el mandatario sucreño.

“Allí se decanta la vida y también la muerte. Allí nos podemos acostar tranquilos o con el credo en la boca, sin que este sea propiamente un dilema opcional. Allí llegan, como vientos de invierno, los rumores de cuchillos, balas o bombas, antes de que cumplan la macabra misión de acabar con la esperanza”.

“En ese sentido debemos, todos, darle vida a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, para este caso en comento: el número 11, que apunta a lograr ciudades más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles y el número 16 que busca la paz y la justicia con el fortalecimiento de nuestras instituciones”.

“Las cifras de inseguridad, al menos, no auguran una ruta optimista para estos Objetivos, pero debemos intentarlo con un pacto global que comprometa a organizaciones internacionales, gobiernos, empresas”.

Junto con la alcaldesa mayor de Bogotá, Claudia López, el gobernador de Sucre, Héctor Olimpo Espinosa, fueron en esta ocasión los dos líderes colombianos que llevaron a este escenario de Naciones Unidas, la voz y el sentir de las regiones que representan.