JUNIOR VENCIÓ 2-0 AL CALI EN UN PARTIDO DONDE EL FINAL SE VIO EMPAÑADO POR LOS HECHOS DE VIOLENCIA

El partido fue suspendido a los 75 minutos por falta de garantías cuando Junior ganaba 2-0 y a los pocos minutos se conoció la decisión de la Dimayor de dar por finalizado el compromiso.

Junior de Barranquilla tenía una sola misión el día de hoy y esa era ganar. Pues, la inesperada victoria de Águilas Doradas en condición de visitante, en contra del Deportes Tolima y Junior con margen de error de cero sigue con la posibilidad de llegar a la final, más viva que nunca. Además, a los 7 minutos hubo una acción que marcó el rumbo del partido y fue la expulsión de Gustavo Ramírez, por agredir a Walmer Pacheco.

Después de que el Deportivo Cali se quedara con diez hombres en cancha, los ‘tiburones’ se fueron con todo sobre la portería de Alejandro Rodríguez, que se vistió de héroe en más de una ocasión y con el empate sin goles se fueron al descanso. Así que, para la segunda parte Junior seguiría atacando con todo y a los 58 minutos, José Enamorado levantó un centro perfecto que Carlos Bacca mandó al fondo de la red, para el 1-0 parcial.

Sin embargo, los ‘rojiblancos’ no se conformaron y tan solo pasaron 7 minutos, para que la misma fórmula de Enamorado como asistidor y Bacca como definidor pusieran el 2-0 y el milagro se empezaba a gestar. Aun así, el Cali no la pondría fácil y en jugadas aisladas llevó peligro al pórtico de Santiago Mele y a los 75 de juego el boliviano Luis Haquín descontó o eso pensaron jugadores y aficionados del ‘azucarero’.

No obstante, esta alegría fue fugaz y el VAR intervino, para anular el tanto por el fuera de lugar de Jhon Vásquez, que obstruyó la visual de Santiago Mele y esto fue suficiente para invalidar la acción. Fue entonces que, inició el bochornoso incidente, cuando un grupo de inadaptados disfrazados de hinchas invadieron la cancha y no se pudo seguir y el partido se dio por terminado.

Aunque, cuando finalmente pudieron desalojar a los que invadieron el campo, los desórdenes seguían en la tribuna y por falta de garantías el árbitro del partido dejó suspendido el partido y posteriormente la Dimayor anunció en su cuenta de X (antes Twitter) que, el partido se daba por finalizado con el marcador hasta ese momento, que era de 2-0 a favor del ‘tiburón’.

Ahora con este resultado, el finalista se definirá en la ciudad de Barranquilla el próximo miércoles. Pues, los dos candidatos a la final, Junior y Tolima, se enfrentan entre sí y aunque la ventaja siga siendo de los ‘pijaos’ que, hasta el empate le alcanza. Mientras que, el cuadro ‘rojiblanco’ tendrá que buscar la victoria para meterse a la final.

Además, es importante resaltar que los dos grandes beneficiados de la jornada fueron Águilas Doradas, que se aseguró un cupo en la Copa Libertadores del 2024 y Junior de Barranquilla, que seguirá luchando por la posibilidad de llegar a la final y luchar por la estrella de navidad. Así que, en esta ocasión se cumple a la perfección la frase del fallecido narrador Edgar Perea, que decía “a Junior tienes que matarlo”.

Finalmente, por más desagradable que resulte es importante hablar de los hechos de violencia. Pues, estos llevaron a que los jugadores de ambos equipos, cuerpos técnicos y equipo arbitral salieran de la cancha custodiados por la Policía. Ya que, la situación del ‘azucarero’ con tan solo 1 punto en los cuadrangulares es lamentable. Pero, nada justifica los comportamientos violentos, que solo perjudican a la institución y evidentemente les traerán sanciones.