El menor estaba al cuidado de su abuela cuando se lesionó con el elemento pirotécnico.
La noche de velitas marcó el comienzo de las fiestas decembrinas, en todo el territorio nacional. Pero, como todos los años hay un tema del que sería mejor no hablar y de ser posible no debería presentarse y se trata de los quemados con pólvora, que a pesar de las campañas que se adelantan por las administraciones locales y departamentales, estos se siguen presentando.
Ese fue el caso de un adolescente de 13 años, que resultó con serias afectaciones en su mano derecha, mientras se encontraba en casa de su abuela, en el barrio Las Gardenias, hacia las 8:20 p.m. y aprovechó un descuido de la anciana para manipular un artefacto pirotécnico. Sin embargo, tuvo la mala fortuna de que le produjera quemaduras y tuviera que ser trasladado a un centro asistencial.
El adolescente fue trasladado al Paso Santa María, donde recibe atención médica, convirtiéndose de esta forma en el segundo quemado con pólvora en la ciudad de Barranquilla y el cuarto en el departamento. Por tal razón, las autoridades reiteran el llamado a no manipular pólvora en las celebraciones de fin de año, debido a que todavía quedan faltando la navidad y el fin de año.
Por el momento, la cifra de quemados en el Atlántico se encuentra así: dos lesionados en la ciudad de Barranquilla, uno en Soledad y el último en Ponedera. Esta se podría considerar como una cifra relativamente baja, pero las autoridades siguen en máxima alerta.







































