Con dos goles de Bacca y uno de Fuentes, los ‘tiburones’ vencieron a Botafogo y silenciaron el estadio Nilton Santos.
El ‘jogo bonito’ de Junior dejó boquiabiertos a los 45 mil torcedores de Botafogo que este miércoles colmaron el estadio olímpico Nilton Santos, en Río de Janeiro, para ver perder a su equipo 3-1 frente a los barranquilleros en la primera fecha del grupo D de la Copa Libertadores.
Desde el pitazo del árbitro Cristian Garay, Junior dio una declaración de intenciones. Antes del primer minuto llevó peligro al área del portero paraguayo ‘Gatito’ Fernández con un desborde de Enamorado, una de las figuras del juego.
Al minuto 10, en una transición defensa-ataque, Bacca levantó la cabeza por la franja izquierda y vio despejado el camino para Enamorado. El cambio de frente del capitán de Junior fue controlado por el extremo, quien intentó llevarse a su marcador, Hugo, pero el balón pegó en la mano del defensor, dentro del área. Penal. Sin objeción. Sin mirar siquiera la pantalla del VAR.
Bacca, quien venía de botar un cobro desde los doce pasos en el partido contra La Equidad, esta vez puso la pelota pegada al vertical derecho del arquero, y a celebrar. Junior ganaba contra todo pronóstico.
Y la fiesta apenas acababa de comenzar. Al minuto 27, en un contragolpe mortal, Junior transformó un tiro de esquina en contra en un gol a favor. La jugada la inició Déiber Caicedo, quien cedió a Chará por el centro y este a su vez a Enamorado por la derecha. El extremo desbordó y, cuando la defensa rival esperaba el disparo a puerta, metió un pase atrás para la llegada de Fuentes. Gol de Gabriel. ¡Qué clase de jugador es!
Y los rojiblancos siguieron de largo. El mismo Fuentes, en otra transición, se vistió de Víctor Cantillo y metió un pase al vacío para dejar solo a Bacca frente al ‘Gatito’. Como si tuviera diez años menos, el atacante de Puerto Colombia se quitó de encima al portero y definió con el arco vacío. Iban 40 minutos y Junior ganaba, goleaba y gustaba.
El descuento de los cariocas llegó cuando el primer tiempo se acercaba a su fin. Centro al corazón del área, Jermein Peña mide mal el salto al intentar cabecear, la pelota la baja Thiago Soares con la mano para Hugo, quien vence a Mele con un zapatazo. La acción debió ser anulada por el VAR, pero ya era mucho pedir en Brasil. Un soplo de vida que presagiaba una avalancha brasileña en el segundo tiempo.
Pero no sucedió. Junior retrocedió sus líneas, no volvió a atacar, pero se mostró recio y bien agrupado. Por la vía aérea, el equipo rojiblanco fue infranqueable, y las pocas veces que Botafogo logró rematar, Mele dio seguridad. Encajonó y encajonó balones sin dar rebote.
Arturo Reyes movió la nómina con cambios cuestionables: Omar Albornoz, de poca participación en la Liga, y Marco Pérez, ingresaron por Enamorado y Bacca al minuto 70. Hómer Martínez y Johan Bocanegra por Cantillo y Chará al 80, y Edwin Herrera por Caicedo al 86.
No hubo tiempo para más. Triunfazo de Junior en Brasil que lo ubica en el primer lugar de su grupo con tres puntos, seguido por Universitario de Lima, que también ganó en su debut ante Liga de Quito. Colombianos y peruanos se verán las caras el martes en el estadio Metropolitano.







































