La mujer aseguró que hubiera preferido que le quitara la vida a ella y no a una niña.
Toda Colombia sigue conmocionada por el brutal asesinato de la niña Sofía Delgado Zúñiga, de tan solo 12 años, en el municipio de Candelaria, Valle del Cauca y Brayan Snaither Campo Pillimue, confeso asesino de la menor, ya se encuentra bajo custodia de las autoridades y enfrentando un proceso legal por feminicidio agravado, secuestro simple agravado, secuestro simple tentado, agravado y ocultamiento, alteración y destrucción de material probatorio.
No obstante, había ciertas dudas sobre su compañera sentimental, que fue identificada como Evelyn Julieth Rodas Patiño, pero fue dejada en libertad después de que Campo aseguró que ella no tenía nada que ver con el crimen. Aunque, desde entonces la mujer había guardado completo silencio y solo hasta hace unas horas se pronunció sobre lo ocurrido.
La mujer aseguró que ha vivido días muy difíciles, debido a que desde que el crimen salió a la luz ha estado encerrada en su casa. “Prácticamente todo el país me odia”, sentenció la mujer que aseguró tener conocimiento de los antecedentes criminales de Campo. Pues, el propio hombre se lo contó y aseguraba que se había tratado de un montaje y ya había pagado por un crimen hacia otra menor de 14 años.
Sin embargo, cuando la mujer le preguntó si tenía algo que ver con la desaparición de Sofía, el hombre siempre evadía el tema. Aun así, nunca se le hizo sospechoso porque se comportaba de forma habitual, con mucha tranquilidad. Incluso, la mujer comentó que el pasado 29 de septiembre, día en el que desapareció la menor, estuvo tranquilo y hasta vieron una película juntos en su lugar de residencia.
“El día de la desaparición de Sofía, el comportamiento de Brayan era normal y nunca me mostró nervios. Incluso, ese mismo día se comió todo lo que le serví y vimos una película en la noche. Esa semana estuvo normal, él nunca me demostró remordimiento, nerviosismo, ni ansiedad. Hubiera preferido que me matara a mí y no a una niña”, sentenció la mujer visiblemente afectada.
Además, la mujer señaló que el hombre nunca mostró ninguna conducta sospechosa hacia ninguna niña, durante el tiempo que sostuvieron su relación. Ya que, mientras ella adelantaba estudios en Buga, Valle del Cauca, el encargado de cuidar a su hija era el propio Campo. “Yo nunca le noté un comportamiento extraño con niñas, él no era capaz de acercársele a ellas. Ni siquiera era capaz de bañar a mi hija, ni de mirarla desnuda. Yo nunca le noté algo raro a él hacía una niña”, concluyó la mujer.
Finalmente, es importante resaltar que la pequeña hija de Evelyn Rodas quedará bajo la custodia de los padres de la mujer. Pues, las investigaciones continúan y todavía hay que determinar si realmente la mujer no tenía conocimiento o participación en lo ocurrido.








































