Después de observar la serie de ‘Cien años de soledad’, obra insigne de nuestra literatura adaptada a la televisión por la plataforma de contenido digital Netflix, pude concluir que dicha obra es y será genial donde la emitan ya sea de forma audiovisual o escrita.
Pues esta de cualquier forma conserva ese encanto que sedujo en primera instancia a todos aquellos que hemos tenido la fortuna de leer ese maravilloso texto y ahora verlo hecho imagen a través de la pantalla chica, como es apenas normal cuando un texto es adaptado al cine o a la televisión, como en este caso no se puede pretender que la versión audiovisual sea exacta a lo escrito en el libro, porque lo audiovisual tiene que mostrar acciones concretas, mientras que en el texto el autor tiene la libertad de extenderse en la descripción de cada escena, pero para quien escribe en este caso el material fílmico aunque no cuenta con algunos elementos que aparecen en este libro.
La serie logra a través de sus ochos capítulos contar la historia que se cuenta en el manuscrito, otro elemento que hace que la serie sea encantadora como lo fue la novela es la puesta en escena, pues lleva al espectador a preguntarse si así imagino García Márquez, a Macondo y a la sociedad que habitaba este pueblo mágico salido de su brillante imaginación.
Creería que sin pecar de pitoniso, que nuestro premio Nobel en cierto modo así lo pensó, pues estos pueblos donde ocurren este tipo de cosas que cuenta él en su obra, son muy comunes aún hoy en día en estos tiempos tan tecnológicos, en muchos de los pueblos que componen nuestra costa Caribe.
Razón por la cual ‘Cien años de soledad’, es y será nuestra obra insigne en cuanto a lo literario y con la adaptación de esta a la pantalla chica, lo que se ha conseguido es hacerla aún más universal de lo que ya era y más accesible a las nuevas generaciones, no solo de colombianos sino a nivel mundial que están acostumbrados hoy en día a la inmediatez y lo visual.







































