Desde la inauguración del nuevo Puente Pumarejo la vieja estructura se ha convertido en una fuente de inseguridad.
El Tribunal Administrativo del Atlántico admitió una acción popular que solicita el cierre definitivo del antiguo Puente Pumarejo, una estructura que desde hace años ha sido motivo de preocupación por su estado de deterioro y los riesgos que representa para la seguridad de la comunidad.
La acción fue interpuesta por un ciudadano que advierte el riesgo inminente de colapso parcial del puente, el cual permanece en pie sobre el río Magdalena pese a haber sido reemplazado por la nueva estructura inaugurada en 2019.
Según el documento judicial, el demandante pide que se tomen medidas urgentes de protección para salvaguardar la vida de las personas que transitan por las zonas cercanas y prevenir una posible tragedia ambiental.
El Tribunal, al admitir la acción, ordenó la notificación de las entidades competentes, entre ellas el Ministerio de Transporte, el Instituto Nacional de Vías (Invías) y la Alcaldía de Barranquilla, para que presenten sus respuestas y planes de intervención sobre la estructura.
Un riesgo latente sobre el Magdalena
Ingenieros y expertos en infraestructura han advertido desde hace tiempo que el antiguo puente, construido en la década de 1970, presenta daños estructurales y corrosión avanzada, lo que genera preocupación por su estabilidad.
Aunque el tránsito vehicular fue cerrado desde la apertura del nuevo puente, el acceso peatonal y el uso informal del área continúan, incrementando el peligro.
El Tribunal Administrativo del Atlántico deberá ahora evaluar las pruebas y los informes técnicos que determinen si procede ordenar su demolición o cierre total al público mientras se adelantan las medidas preventivas.
Autoridades en alerta
La Defensoría del Pueblo y la Procuraduría Ambiental y Agraria también fueron informadas del proceso, con el fin de hacer seguimiento a la actuación judicial y verificar que se cumplan las medidas de protección al entorno del río y a las comunidades cercanas.
La decisión del Tribunal abre un nuevo capítulo en el debate sobre el destino del viejo Puente Pumarejo, considerado un ícono histórico de la ingeniería colombiana, pero que hoy se enfrenta al paso del tiempo y al riesgo estructural.








































