Los rojiblancos vencieron 1-0 al Tolima y rompieron el estigma del sufrimiento para ganar un título.
Para ganar no hay que sufrir. El Junior de Alfredo Arias no solo quedó campeón este martes en el estadio Manuel Murillo Toro al vencer 1-0 al Tolima (4-0 en la serie), sino que acabó con la idea de que «si no se sufre no es Junior» o de que hay que «parir» para conseguir títulos como la estrella número once para el escudo rojiblanco.
El conjunto barranquillero fue muy superior al Tolima y, tras el 3-0 en el partido de ida en el Metropolitano, ratificó su favoritismo al derrotar al Tolima en su propio estadio, el Manuel Murillo Toro, con anotación de su máxima estrella, José Enamorado.
Como era de esperarse, alentado por un recibimiento entusiasta de su hinchada, Deportes Tolima intentó meter a Junior en su propio arco desde el pitazo inicial. Sin embargo, la posesión de la pelota no fue suficiente para llegar con peligro al pórtico defendido por el uruguayo Mauro Silveira.
Con un Didier Moreno tragándose la mitad de la cancha y un Jermein Peña convertido en un león en la zona defensiva, corrigiendo incluso los errores de sus compañeros, Junior impidió que los ‘pijaos’ se acercaran al arco de Silveira.
Fue un cuarto de hora de dominio tolimense hasta que en el minuto 16 apareció el mejor jugador de Junior y del campeonato en general: José Enamorado.
Pase en profundidad de Chará en una transición letal tras un ataque tolimense, y Enamorado arranca en carrera frente al arco de Piermarín con Anderson Angulo como única talanquera. El extremo soledeño gana en velocidad y define de ‘globo’ a la salida del arquero uruguayo. Gol calcaldo al tercero en Barranquilla y 4-0 la serie.
Tras la desazón producida por el gol de Enamorado, Tolima tuvo un aliciente con la expulsión de Guillermo Paiva. El paraguayo recibió la roja al minuto 41 por un supuesto cabezazo al central Marlon Torres, en criterio del árbitro Andrés Rojas.
El juez no tomó en cuenta que Torres y Paiva estaban enfrascados en una disputa y que la agresión fue mutua. Amarilla para los dos habría sido lo justo, pero Rojas dejó a Junior con diez y le dio un respiro al Tolima para el segundo tiempo.
Para el segundo tiempo, el técnico Alfredo Arias movió el banco para equilibrar las cargas ya que tenía un hombre menos. Celis ingresó por Castrillón y de inmediato le dio una mano a Didier Moreno, de lejos la figura de la cancha.
Después entraron Teófilo Gutiérrez y Carlos Esparragoza por José Enamorado y Jesús Rivas, y luego Javier Báez por Yimmi Chará.
Tolima tuvo el control de las acciones, pero nunca hubo una llegada de verdadero peligro al pórtico rojiblanco, salvo un par de cabezazos tras cobros de tiros de esquina.
Y no pasó nada. Con cuatro goles de ventaja, Junior esperó que se cumpliera el tiempo y finalmente llegó el pitazo final de Andrés Rojas que decretó la estrella número once. Un nuevo astro que ilumina el firmamento ‘tiburón’.




































