El país impuso pruebas masivas y confinamiento para los habitantes.
La alta tasa de contagios de la variante delta está poniendo a prueba las estrictas medidas de control y prevención de las autoridades chinas. Para controlar la situación, este martes el gigante asiático inició una campaña de test masivos y confinamientos parciales en distintas ciudades del país para minimizar el impacto de los últimos rebrotes que han causado más de 300 infectados.
En Wuhan, ciudad en la que se detectaron los primeros casos de Covid- 19, las autoridades decretaron el confinamiento parcial del barrio de Zhuankou, tras detectar tan solo tres casos domésticos y cinco asintomáticos.
Los rebrotes han alcanzado a diferentes provincias, con casos notificados en Hubei (centro, 3), Henan (centro, 2), Yunnan (suroeste, 2) y Fujian (sureste, 1), además de en Pekín (norte, 1) y Shanghái (este, 1), ciudad que tampoco registraba un positivo por transmisión local desde hacía seis meses.
Expertos locales confían en que la tasa de vacunación y la experiencia con el virus impidan un rebrote a gran escala.










































