Las recientes denuncias de viajeros crearon un debate en torno a las intervenciones en el aeropuerto.
Las recientes quejas por el mal estado del aeropuerto de Barranquilla, Ernesto Cortissoz, abrieron una fuerte discusión esta semana. Autoridades y gremios de la ciudad cuestionan el manejo de los 610 mil millones de pesos destinados a la mejora estética y funcional del aeropuerto.
La gota que rebasó el vaso, fue la denuncia de un viajero que expuso filtraciones en la zona de Migración. El video, catalogado como bochornoso por el concejal Antonio Bohórquez, muestra como los funcionarios deben hacer su trabajo usando sombrilla para evadir las goteras dentro de la instalación.
El alcalde de la ciudad, Jaime Pumarejo, pidió al contratista a cargo del Cortissoz, invertir sus recursos en la terminación de las obras mientras que el Estado solventa la situación económica que afectó a los aeropuertos del país durante la pandemia.
“Necesitamos un aeropuerto terminado, una experiencia confortable y agradable para los usuarios para que Barranquilla tenga un aeropuerto acorde a la ciudad que estamos construyendo”, afirmó Pumarejo.
Por su parte el presidente del Concejo, Samir Radi, argumentó que las inversiones realizadas no son acorde a las dificultades evidenciadas en la infraestructura. “No entendemos cómo esto sigue funcionando así, nos parece importante que el alcalde cite a esta mesa en la que estaremos compartiendo información pertinente sobre el tema”, sostuvo el concejal del Partido Cambio Radical.
Pumarejo solicitará una reunión con el concesionario, el Gobierno nacional, congresistas y medios de comunicación para captar compromisos de plazos e inversiones.










































