El país asiático impide celebrar Navidad, cumpleaños, Año Nuevo y grados.
Tayikistán, reconocido a nivel mundial por las insólitas restricciones que ha emitido el gobierno y sus ministerios a lo largo de los años, es una república unitaria con régimen presidencial, según su constitución de 1994, que se instauró tras la disolución de la Unión Soviética.
El país asiático es una región con una alta tasa de pobreza. “El 40 por ciento de su población vive por debajo del umbral de pobreza”, señala la ONG Oxfam, con presencia en el país asiático.
Según informes, desde 1994 hasta la actualidad, el presidente Emomali Rahmon ha sido el único a la cabeza del poder ejecutivo del país. Ha sido reelegido cuatro veces consecutivas: en 1999, 2006, 2013 y la última en el año 2020. El presidente ha señalado en repetidas ocasiones que su gobierno es laico.
Lo inusual de la rigurosidad de las restricciones en el interior de Tayikistán es que la mayoría de las ‘prohibiciones’ están relacionadas con la vida social y las festividades como Navidad, Año Nuevo, cumpleaños y bodas.











































