Según las autoridades sanitarias, estos contagios están relacionados con los turistas.
Autoridades chinas confinaron a 4 millones de residentes del norte del país y pidieron a los habitantes de Pekín reducir sus salidas debido al repunte de los casos de COVID-19.
El gigante asiático identificó 39 nuevos casos de COVID-19 este lunes 25 de octubre y más de cien durante la semana pasada. Según las autoridades sanitarias, gran parte de estos contagios están relacionados con los grupos de turistas.
El gobierno chino, que impulsa una política de «tolerancia cero» hacia el virus, reaccionó rápidamente, imponiendo restricciones y organizando campañas de detección masiva en las regiones afectadas, cien días antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín.
En Pekín se aplazó de manera indefinida la maratón del 31 de octubre, en la que iban a participar unos 30.000 corredores, para evitar el riesgo de transmisión epidémica. Un funcionario de la ciudad de Pekín pidió a los residentes que por ahora eviten viajes «innecesarios» fuera de la ciudad y reuniones a gran escala.
Los nuevos casos de COVID-19 se han detectado en once provincias, en su mayoría ubicadas en el norte del país.
En Ejin, una ciudad en Mongolia Interior, en el norte del país, alrededor de 35.000 personas fueron confinadas a partir de este lunes por un período de dos semanas. En algunas ciudades del norte, incluida Lanzhou, la capital de la provincia de Gansu, se suspendieron los servicios de autobús y taxi y se cerraron los lugares turísticos.
Las autoridades ya anunciaron la suspensión de los viajes turísticos organizados a cinco zonas donde se han reportado casos de COVID-19, incluida Pekín.










































