Una vez superada la emergencia que se presentó en los contenedores de combustible, de la empresa Bravo Petroleum iniciaron los estudios sobre las pérdidas económicas colaterales que dejó el incendio.
Por: Jonathan Jaramillo
Una de las mayores afectaciones que provocó la emergencia fue la parálisis del Puerto de Barranquilla, desde el día miércoles hasta el jueves por la noche. Ya que, varios de los remolcadores se encontraban ocupados atendiendo la emergencia y también porque no se podía poner en riesgo cualquier embarcación que ingresara a la zona.
Sin embargo, Lucas Ariza presidente de Asoportuaria aseguró que la situación que enfrentó la ciudad está dentro de lo normal. Ya que, al tratarse de algo de fuerza mayor existen ciertas normativas que protegen los intereses de los portuarios. Además, agregó que cuantificar las pérdidas es muy complejo, pero por el momento no hay reportes de cargas que se hayan visto afectadas o que hayan ido a parar a puertos diferentes al de Barranquilla.
Una afectación con la que, si se tiene que lidiar, debido a las circunstancias es la de los camiones represados. Esto a causa del cierre total que tuvo la vía 40 durante las labores de mitigación de las llamas. Pero, que este fue el menor de los males. Así lo señaló el líder gremial, en declaraciones a los medios.







































