SIN JUANFER EN CANCHA, COMIENZA LA ERA QUINTERO EN JUNIOR

Los ‘tiburones’ visitan a Águilas de Rionegro con una alineación que, en apariencia, es más de lo mismo.

Dos retos tiene el técnico Arturo Reyes para la Liga 2023-I, que empieza este miércoles para Junior: aprender a jugar sin Juan Fernando Quintero, como lo hará hoy en Rionegro frente a Águilas, y aprender a jugar con el ’10’ antioqueño, quien, según Fuad Char, debutará el domingo en el Metropolitano contra el Medellín.

No es un juego de palabras ni un contrasentido. El talento de Juanfer, por lejos la mejor contratación de los últimos tiempos en el fútbol colombiano, puede iluminar o abrumar a sus compañeros, y el encargado de que la balanza se incline para uno u otro lado es Arturo Reyes.

A las 5:20 de la tarde rodará el balón en Rionegro, cancha complicada para Junior, que no contará con Quintero por la falta del transfer internacional. Por lo visto en los dos partidos de preparación en Perú, los rojiblancos no tienen otro jugador que les permita hilvanar acciones de ataque o mantener el control de la pelota. La ausencia de un generador es evidente desde el glorioso equipo de las temporadas 2018 y 2019.

Para enfrentar el primer compromiso de la Liga sin su megaestrella, los ‘tiburones» apelarán al juego directo, con poca posesión y transiciones rápidas. Fútbol moderno, que llaman. Lo malo es que la nómina escogida por Reyes para saltar al terreno hace evocar los peores momentos del equipo. Dicho de otra forma, es más de lo mismo.

Según los periodistas que cubren los entrenamientos, Junior formaría con Sebastián Viera, Wálmer Pacheco, José Ortiz, Iván Scarpeta, Edwin Herrera; Didier Moreno, Carlos Sierra, Léider Berrío; Omar Albornoz, Carlos Bacca y Luis ‘Cariaco’ González.

Hay expectativa por el debut de jugadores como el defensor central Scarpeta, surgido en el Barranquilla y quien viene de consolidarse en Jaguares; el lateral izquierdo Edwin Herrera, titular con Santa Fe en una posición en la que no hay mucho por elegir en el mercado: Carlos Sierra, una de las figuras del América, reconocido por su potente remate de media distancia; y Léider Berrío, volante moderno de dos áreas, reciente campeón con Pereira.

Aunque la taquilla para el debut de Quintero el domingo está garantizada sin importar el resultado ante Águilas, una victoria en territorio antioqueño le permitiría al técnico Reyes conservar el buen ambiente y despejar las dudas en torno a su trabajo y liderazgo. Una derrota lo dejaría muy mal parado con la afición, que no está dispuesta a perdonar errores luego de tres años de frustraciones.

Pero, si jugar sin Quintero es un problema, jugar con Quintero tampoco será fácil para Reyes. El crack de las comunas de Medellín derrocha magia con el balón en los pies, sin embargo, cuando la pelota no está en su poder es prácticamente un fantasma. Requiere que sus compañeros recuperen y jueguen en corto, jamás al vacío, pues es sabido que su ‘tanque’ de oxígeno es reducido. Otra característica es su necesidad de asociarse, para lo que pueden ser fundamentales ‘Cariaco’ y Vladimir. Los desmarques de ruptura con Bacca parecen estar garantizados.

No hay nadie mejor que Quintero para solucionar la ausencia de ideas en el juego ofensivo, pero el gran problema de Junior para este semestre se encuentra en la primera línea de volantes y la zona defensiva. La pareja de centrales, a falta de concretarse la llegada de un zaguero uruguayo, no está definida y nombres como Rosero, Ortiz y Scarpeta no terminan de llenar.

En el medio, Didier Moreno ha escriturado su puesto y ningún técnico, desde Comesaña que lo trajo en 2020, se atreve a siquiera considerar la posibilidad de enviarlo al banco. Su despliegue físico no admite discusión, pero su ubicación en el campo como volante tapón, a cargo de salir con balón dominado, ha sido un fracaso en los tres años que completa en Junior. El regreso de Hommer Martínez tras ocho meses de lesión puede significar, si Reyes así lo estima, que las horas de Didier en la titular de Junior estén contadas.