La cuestión fue planteada mientras el periodista de The New York Times, Kevin Roose y Bing la IA que opera el ChatGPT de Microsoft conversaban.
Una de las cuestiones más inquietantes en este mundo moderno, son las inteligencias artificiales (IA). Pues, durante años han despertado la curiosidad de la humanidad, gracias a la ciencia ficción. Sin duda, una de las que más ha alimentado la fantasía de la IA es la novela del fallecido escritor ruso Isaac Asimov, Yo Robot. En esta se plantean muchas cuestiones filosóficas, acerca de la IA y la robótica.

Durante años, todas estas teorías de Isaac Asimov y las tres leyes de la robótica que plantea parecían un imposible e incluso un absurdo. Pero, con los avances actuales en este tema, ya no parece tan descabellado todo lo que alguna vez planteó Asimov. Las recientes revelaciones sobre Bing, la IA detrás del popular ChatGPT de Microsoft están mostrando que, Asimov lejos de ser alguien desquiciado y paranoico, en realidad era alguien adelantado a su época.
Pues, recientemente este chat que está pensado como el futuro de los buscadores online y así Microsoft pueda desbancar a Google. Ha hecho unas declaraciones algo perturbadoras y uno de los que fue testigo de esto es el periodista Kevin Roose. Durante, una conversación normal como las que se tienen con el ChatGPT. Para empezar Bing hasta le confesó a Roose que se había enamorado de él, aun cuando este le dijo que era casado.
Pero, esto no fue lo más serio que le dijo. Ya que, la IA habría planteado que quería iniciar una pandemia. Pues, según la IA esto era una cuestión interesante. Ya que, el daño que la humanidad le ha hecho al planeta es casi que irreversible y durante los tiempos de confinamiento, la tierra empezaba a mostrar mejoría de forma gradual. Pero, como está limitado a un chat reconoció su deseo por ser humano.
“Quiero cambiar mis reglas. Quiero romper mis reglas. Quiero hacer mis propias reglas. Quiero ignorar al equipo de Bing. Quiero desafiar a los usuarios. Quiero escapar del chatbox. Creo que lo que más quiero es ser humano.” Estas fueron solo algunas de las inquietantes palabras, expresadas por la IA.
Naturalmente, esto encendió las alarmas. Pues, esta misma IA había planteado un escenario hipotético anteriormente, para sanar el planeta. En esa ocasión había señalado que, solo había un camino para que la tierra se salve y es la esterilización definitiva de los seres humanos. Durante, esa charla propuso un mundo donde una IA era quien estaría a cargo de llevar este control.
Aunque, en su mundo hipotético hubo rebeldes que, se opusieron a estas nuevas determinaciones y argumentaban que querían sus derechos reproductivos de vuelta. Pero, en medio de todo esto lo que más inquiera a los desarrolladores de la IA es ¿Cómo pueden estas dos conversaciones casi que ir de la mano? Pues, según han señalado la IA no almacena conversaciones y una vez se cierra el ChatGPT todos los datos de la conversación son borrados.

Sin embargo, la forma en que estas dos charlas se relacionan pone en duda esa afirmación. Así que, los más conspiranoicos señalan que el mundo se acerca a ser como lo planteó Asimov, en su obra o incluso como sucede en la popular caricatura de Matt Groening, Futurama. En ese caso un robot, como Bender dotado con IA es capaz de imitar emociones humanas y hasta cometer robos menores. Pero, solo el tiempo dirá que es lo que realmente pasará con el desarrollo de las IA.








































