La turba destruyó gran parte de las oficinas ubicadas dentro de la alcaldía.
La muerte de un joven en un procedimiento policial en el municipio de Candelaria, sur del Atlántico, fue el detonante para la asonada que en la tarde de este martes dejó graves afectaciones a la sede de la Alcaldía y la Inspección de Policía de ese municipio.
En la primera “hubo destrucción de ventanales, computadoras e impresoras”. Además se produjo el saqueo de documentos importantes.
El Coronel Edwin Álvarez Cristancho, comandante operativo de la Policía del Atlántico, dijo que“los cuadrantes del municipio fueron alertados por ciudadanos donde, al parecer, una persona había cometido unos hechos ilícitos anteriormente. Es así que el cuadrante llega al sitio, identifica a la persona y es conducida a la Estación de Policía. Una vez en este traslado el ciudadano, al parecer, se autolesiona y cuando llega la estación el ciudadano pierde el conocimiento y es así que se le brinda los primeros auxilios y se traslada al hospital municipal”.
“Momentos posteriores los galenos del establecimiento médico informan el fallecimiento del ciudadano. Es allí cuando el municipio toma acciones y genera una asonada, donde se presenta una afectación inicialmente en la Inspección de Policía. Fue necesario contar con un dispositivo especial para tranquilizar y controlar los hechos que estaban generando alteración del orden público”, señaló el uniformado.









































