¿VOLVERÁN LAS VALLAS DE SEGURIDAD A LOS ESTADIOS DE COLOMBIA?

Estas fueron retiradas por disposición de la FIFA, cuando Colombia fue el anfitrión en el Mundial sub 20 del año 2011.

Los hechos de violencia no paran, en los estadios de Colombia. A inicios del campeonato Daniel Cataño fue agredido por un aficionado que entró al terreno de juego, en la ciudad de Ibagué; recientemente se presentaron fuertes disturbios previo al partido entre Nacional y América, que al final no se pudo disputar y también en el estadio Palogrande de Manizales, los aficionados del Once Caldas invadieron el terreno, en los minutos finales del partido que el ‘blanco blanco’ perdió ante Alianza Petrolera.

Todos estos acontecimientos han generado grandes pérdidas para los clubes y para todos aquellos que de forma directa o indirecta dependen del fútbol, como fuente de empleo y ha provocado que los hinchas que no son violentos se alejen del fútbol. Por esta razón, los 36 clubes afiliados a la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor), le plantearon al Gobierno Nacional la posibilidad de instalar nuevamente las vallas de protección en los estadios de fútbol, en todo el territorio colombiano.

Sin embargo, cabe aclarar que esta sería la última opción. Pues, el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurun y su homólogo de la Dimayor, Fernando Jaramillo, plantean otras alternativas. Para ambos funcionarios es necesario avanzar en un sistema de identificación biométrica y así poder identificar a los aficionados que van a disfrutar del espectáculo. Al igual que, individualizar a los violentos.

Además, los beneficios de los clubes a las barras serían cosa del pasado, teniendo en cuenta que esa fue la manzana de la discordia ente ‘Los del Sur’ y las directivas de Atlético Nacional. También en la reunión se fue claros sobre la seguridad en los estadios y es que, si bien esta es responsabilidad del equipo local, contratando logística privada. Esta no puede desplazar a la fuerza pública, debido a que están cumpliendo con un deber constitucional.

Finalmente, la sanción que se le impuso a Atlético Nacional sigue en firme. El cuadro verdolaga deberá jugar tres partidos a puerta cerrada y adicionalmente habrá otras tres fechas en las que la tribuna sur, que fue donde se presentaron los desmanes, no estará habilitada para el ingreso de público. Todo esto como consecuencia de los disturbios que dejaron 89 heridos y provocó que el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, se negara a alquilar el estadio para el compromiso de Copa Libertadores de Atlético Nacional, ante Melgar de Perú y que se terminó jugando en Barranquilla.