Los comerciantes lanzaron un S.O.S por acciones más contundentes.
La extorsión es uno de los crímenes que más preocupa a las autoridades en Barranquilla. Pues, las intimidaciones y asesinatos a comerciantes son cada vez más frecuentes y las cifras revelan el evidente incremento de esta problemática. El incremento que se registró entre enero y abril del 2023 es del 443%, en comparación con el mismo periodo del 2022.
Estas son las cifras oficiales de la Oficina para la Seguridad y Convivencia del Distrito de Barranquilla, teniendo en cuenta la información de la Policía Metropolitana de Barranquilla. No obstante, el Comité Intergremial Unidos por el Atlántico ha señalado que esta cifra sería mucho mayor y estaría rondando el 700%. Sin duda alguna, una cifra alarmante debido a que los comerciantes y barranquilleros en general, ya no tienen derecho a una vida tranquila.
Por esta razón, desde esta asociación hicieron un llamado a las autoridades locales, departamentales y nacionales para que adelanten acciones contundentes. Pues, las cifras demuestran que las estrategias actuales no están funcionando y se requieren acciones urgentes, que realmente contrarresten la inseguridad que se vive actualmente en la ciudad de Barranquilla.
Cabe aclarar que, la extorsión no es el único delito que ha incrementado, en lo que va corrido del año. El hurto a personas tuvo un incremento del 26% y lo mismo sucede con el hurto a residencias, que registró un incremento del 35%. Así que, la principal problemática en Barranquilla y su área metropolitana es de seguridad. Sin embargo, uno de los crímenes que tuvo una leve disminución fue el homicidio, que se redujo en un 4%.
Los principales representantes del gremio de comerciantes se pronunciaron, señalando lo preocupante que es este incremento del 443% “nos debería tener a todos en estado alerta máxima, y si le sumamos el subregistro que se maneja desde los gremios, del 700 por ciento, es para tener ‘los pelos de punta’.” Esas fueron algunas de las palabras de Zandra López, dirigente gremial quien señaló que, con el tiempo el comercio terminó convirtiéndose en un financiador de las bandas criminales y esto debería alertar a las autoridades.








































