JUNIOR QUEDÓ ELIMINADO DE LAS FINALES: A REPLANTEAR LA POLÍTICA DE CONTRATACIONES

Los ‘tiburones’ vencieron 2-0 a Huila, pero no les alcanzó para entrar a los cuadrangulares. Perdieron el octavo lugar con Pasto, que derrotó 2-1 a Envigado.

Aunque al terminar el primer tiempo en el estadio Plazas Alcid, de Neiva, Junior vencía 1-0 al Huila y escalaba al séptimo lugar de la tabla de posiciones, el equipo no era capaz de dar dos pases seguidos y a la mayoría de sus jugadores el balón les rebotaba en los tobillos. Incluso el gol, convertido por Vladimir Hernández al minuto 48, fue resultado de un examen minucioso del VAR ya que la primera impresión no dejaba duda de que estaba en posición adelantada.

La tecnología corrigió el error del juez de línea al verificar la ubicación de un defensor del Huila que no salió a tiempo del área y validó la anotación del araucano. Fue una alegría que se extendió hasta el minuto 80, cuando el segundo gol del Pasto ante Envigado devolvió a los barranquilleros a la realidad. Finalmente, los nariñenses derrotaron 2-1 a Envigado en el estadio La Libertad y desplazaron a Junior del octavo lugar.

Medellín, que goleó 4-0 al Unión Magdalena en el Atanasio Girardot y llegó a 29 puntos, y Pasto, también con 29 unidades, fueron los dos últimos clasificados a los cuadrangulares. Junior, con 28 puntos gracias a su triunfo 2-0 sobre el Huila, quedó noveno y deberá ver las finales del fútbol colombiano por televisión.

La otra gran desilusión de la fecha la vivió Santa Fe, que cayó 3-1 en Manizales frente al Once Caldas a pesar de que dependía de sí mismo para clasificar.

El segundo gol del Junior fue un zurdazo cruzado de Carlos Sierra cuando el partido llegaba a su final. Bastante tarde vino a acordarse el jugador barranquillero de sus épocas de gloria con el América cuando, por la potencia de sus disparos, llegó a calificársele como el «rey de la zona 14». Sierra fue la más grande decepción entre los refuerzos que llegaron este semestre.

A excepción de Edwin Herrera, el libro de fichajes de Junior fue un fiasco. Léider Berrío y Bryan León, que acababan de coronarse campeones con el Pereira, no dieron la talla con la camiseta rojiblanca, que pesa dos toneladas más que la de los ‘matecañas’. El uruguayo Federico Andueza fue de más a menos y terminó relegado al banco por Simarra. Andrey Estupiñán casi no jugó y cuando lo hizo no pasó nada con él.

El caso de Juan Fernando Quintero, la gran contratación de la Liga, terminó por ser otra frustración. El diez antioqueño brilló en sus primeras presentaciones a pesar del mal rendimiento del equipo, pero pasó más de la mitad del campeonato lesionado. No son pocos los aficionados que comentan que «se bajó» de la campaña para no verse implicado en la eliminación.

Queda en manos de la directiva y del técnico Hernán Darío Gómez, quien continuará al frente del equipo, el nuevo direccionamiento en la política de contrataciones. En favor del ‘Bolillo’ puede argumentarse que no armó la nómina (heredada de Arturo Reyes), que sumó una buena cantidad de puntos luego de recibir a Junior en el último lugar de la Liga y que tomó decisiones importantes en materia disciplinaria.

Resta por conocerse cuál será la suerte del arquero uruguayo Sebastián Viera, máximo referente del club, quien fue enviado al banco por Gómez, y del goleador Carlos Bacca, quien a pesar de tener oportunidades no aportó en juego ni en anotaciones.

La Dimayor sorteó este miércoles los dos cuadrangulares, que quedaron así: el grupo A, conformado por Millonarios, América, Chicó y Medellín, y el grupo B, integrado por Águilas de Rionegro, Nacional, Alianza Petrolera y Deportivo Pasto.