Se estima que en Colombia hay alrededor de 748.586 personas diagnosticadas con diabetes a junio de 2022 con una mayor prevalencia en Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca, según la Cuenta de Alto Costo.
Según la OMS, los endulzantes artificiales no son elementos nutricionales esenciales y no representan ningún valor.
Hoy en día, es común encontrar diferentes productos en el mercado que prometen sustituir el consumo de azúcares, sin dejar de aportar dulzor a los alimentos. Pero ¿qué tan beneficiosos pueden llegar a ser estos para la salud?
Estudios científicos han puesto en evidencia cómo algunos endulzantes “cero calorías”, artificiales, así como, azúcares añadidos estarían asociados con un aumento del riesgo de infarto, accidentes cerebrovasculares y desarrollo de diabetes tipo 2 entre otros eventos en salud. De allí, la importancia de conocer la diferencia que hay entre aquellos azúcares indispensables para nuestro diario vivir y aquellos que pueden llegar a aumentar el riesgo de sufrir enfermedades como hipertrigliceridemia, obesidad, insulinorresistencia, cáries, entre otras.
La Dra. Inés Sofía Morales Salcedo, directora del Programa de Nutrición y Dietética de la Fundación Universitaria San Martín en Puerto Colombia – Barranquilla, resalta el papel de los diferentes tipos de azúcares existentes y su impacto en la salud, que dependerá en gran medida de su consumo, la composición o estructura química de cada uno de ellos.
“La glucosa es un azúcar esencial para la salud humana, debido a que es la principal fuente energética que necesita nuestro cuerpo para realizar cualquier actividad y se obtiene a través del consumo de frutas, verduras, leche – conocidos como azúcares simples – y carbohidratos complejos como almidones y fibra dietética, cuyas calorías son utilizadas de acuerdo con los procesos metabólicos”, explicó la doctora.
Por otro lado, están los endulzantes naturales no calóricos- categoría a la que pertenece el Lou Han Guo y la stevia- que se consumen para reducir el aporte de calorías, una vez que no son considerados aditivos alimentarios.
Los riesgos empiezan a aparecer con el consumo de endulzantes artificiales y azúcares añadidos, los cuales pueden ser nocivos si se utilizan sin el conocimiento de sus propiedades y efectos adversos. Estudios desarrollados por la Universidad de Cleveland demuestran que este tipo de sustitutos pueden llegar a ser resistentes a la insulina, hormona que permite mantener niveles adecuados de glucosa en la sangre. Así mismo, se afirma que sustancias como la sucralosa y la sacarina, pueden incrementar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
“Si encuentra aspartamo, sucralosa, sacarina, acesulfame de potasio, advantamo, ciclamato de sodio, quiere decir que está adquiriendo un producto con adición de endulzante o sustituto de azúcar artificial, de allí la importancia de leer el etiquetado de los alimentos con el fin de reconocer qué tipo de edulcorantes y/o azúcares se están empleando para su producción y así, tomar una decisión de compra consciente y preventiva”, afirmó la nutricionista.
De acuerdo a lo anterior, entidades como ACOFANUD, la Fundación Colombiana del Corazón y la Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular han venido incentivando el desarrollo de investigaciones que permitan identificar el nivel de riesgo y los efectos secundarios que pueden tener estos productos en la salud de los colombianos.
Mientras estos estudios se adelantan, la Dra. Morales recuerda que el consumo de los endulzantes debe contar siempre con la supervisión de un Nutricionista Dietista, profesional idóneo y con competencias específicas, quien determinará el cálculo de la ingesta diaria aceptable, la cual dependerá entre otras variables del peso, la edad, el estado fisiológico y el tipo de endulzante o sustituto para cada persona.











































