Por lo visto en el último encuentro disputado por Junior, en condición de local, sería bueno que la directiva barranquillera pensara en un relevo en la dirección técnica del equipo.
Por: Óscar Tobón
No porque Hernán Darío Gómez sea un mal director técnico. Al contrario, es uno de los entrenadores que más ha aportado al crecimiento del fútbol nacional, también reconocido en el balompié internacional con tres clasificaciones a mundiales con países distintos.
Logros que lo avalan para estar al comando del banquillo ‘tiburón’. Pero, observando el rendimiento de la escuadra ‘currambera’, en lo que va corrido del año futbolístico en nuestro país, se puede inferir porque el equipo aun no despega.
El timonel antioqueño no ha conseguido plasmar en el campo de juego, de una forma eficiente su idea futbolística. Esto puede deberse a dos razones fundamentales, desde mi punto de vista: en primer lugar, parece ser que el plantel no está asimilando correctamente lo trabajado, durante las sesiones de entrenamiento.
En segunda medida el plan de juego es mal ejecutado en los encuentros, también se nota a un ‘bolillo’ cansado, aburrido e impaciente.
Por eso, de manera respetuosa le sugiero al profesor Gómez dar un paso al costado, para evitar el desgaste propio de los malos resultados.
A los directivos pedirles que si lo anteriormente expuesto sucede traigan un estratega, que se enfoque en brindarle la oportunidad a futbolistas venidos de la cantera del club.
Y así dejar de traer jugadores que solo vienen por cobrar un dinero y el equipo pueda conseguir los resultados que todo el juniorismo quiere.










































