EL PRESIDENTE PETRO PRONUNCIÓ UN DISCURSO EN LA ONU, ANTE UN AUDITORIO CASI VACÍO

El rechazo internacional hacia el presidente Petro resultó evidente, cuando fue anunciada su intervención en la Asamblea de la ONU.

El presidente de la República, Gustavo Petro, ha estado inmerso en varias polémicas desde la semana pasada, al insinuar que la dictadura cubana velaba por los niños de ese país. Ahora, en esta que apenas inicia ya sufrió su primera vergüenza en la Asamblea de la ONU y el rechazo hacia su persona y sus políticas fue evidente, debido a que muchos de los asistentes abandonaron el auditorio.

En la cara del mandatario se evidencia una expresión de frustración, al observar un auditorio casi vacío. Pero, esto no le importó e inició su discurso, hablando de temas que ya son reiterativos a donde quiera que va. Pues, habló de cambio climático, perdón de la deuda a países en vía de desarrollo, las sanciones a Venezuela y como ya es costumbre sin mencionar el conflicto armado en Colombia.

No obstante, hubo una declaración en particular que llamó mucho la atención. “Quiero que mis nietos que hoy son bebés: Luna, Victoria y Luka, puedan vivir, alejados del apocalipsis y de los tiempos de la extinción, quiero que vivan en los tiempos en donde el ser humano supo dejar de matarse en el planeta y logró, entendiéndose en su propia diversidad de las culturas, cumplir su misión: expandir el virus de la Vida por las estrellas del universo.”

En un principio da la sensación de ser una declaración normal, llena de idealismo y muchas declaraciones abstractas. Sin embargo, analizándola en detalle el Jefe de Estado propone que, la humanidad se convierta en una sociedad intergaláctica del tipo 2. Pero, la humanidad está en el tipo 0 actualmente. Por ende, llegar al tipo 2 tomaría cientos de años. Así que, además de hablar para las sillas el presidente Petro quedó como alguien que ni siquiera sabe lo que dice.

Aun así, siguió con su intervención y nadie le señaló su claro error. Por lo cual, siguió con sus propuestas que, como siempre son bastante abstractas, criticando el hecho de que en el mundo entero se invierta más dinero en la guerra que, en acciones contra el cambio climático, ignorando por completo que uno de los conflictos más grandes en el mundo es la guerra entre Rusia y Ucrania, iniciada por Vladimir Putin, a cuyas ideas el presidente Petro es afín.

Por otra parte, su discurso también giró como ya es costumbre en torno al odio de clases y esto se vio reflejado, cuando se refirió a la guerra contra las drogas. Pues, aseguró que ha habido racismo y clasismo, cuando se trata de combatir el narcotráfico. Según el mandatario, solo se persigue a los pobres que se dedican al menudeo y no “al yuppie de Manhattan”.

Aunque, claramente esto se aleja de la realidad y la cantidad de narcotraficantes multimillonarios, que hoy cumplen condena en los Estados Unidos y en el mundo entero desmienten sus palabras. Pero, ya toda la comunidad internacional empieza a conocer la narrativa del mandatario, que solo corre en círculos por el odio de clase, racismo, opresión y rechazo al capitalismo, que le permite tener propiedad privada.

Fueron muchas sus palabras, en una hora de discurso y sería imposible hablar en detalle de todo. Pues, llegó a comparar la guerra de Rusia y Ucrania, con la de Israel y Palestina, mostrando un desconocimiento de las razones de fondo en ambos conflictos. Pero, ya toda Colombia se acostumbró a sus desatinos y a tener un presidente que es ridiculizado a nivel nacional e internacional, prácticamente a diario en solo un año de mandato.