Con un gol sobre la hora de Vladimir Hernández, los ‘tiburones’ forzaron los penales y ganaron el título desde el punto blanco.
El balón atravesó el área chica del Medellín de izquierda a derecha. Todo el estadio miró con incredulidad lo que sucedía. En un parpadeo, Déiber Caicedo había divisado a Vladimir Hernández correr sin marca en busca del pase. Y se la puso en el pie. ‘Vlacho’, en quien pocos creían, la dominó con su técnica acostumbrada y de repente desenfundó un derechazo que infló la malla de Mosquera: 2-1 en el minuto 88. Penales. «A Junior tienes que matarlo», se cansó de repetir el ‘Negro’ Perea. Pero como que en el interior del país no lo entendieron.
Con el envión anímico de volver a meterse en la pelea por el título, tras un juego en el que fue superado por el Medellín prácticamente de comienzo a fin, los ‘tiburones’ se impusieron 5-3 al ‘poderoso’ y a su afición, que colmó el Atanasio Girardot.
En su orden, Bacca, Herrera, ‘Titi’ Rodríguez, Fuentes y Berrío -el definitivo- convirtieron por Junior. El arquero uruguayo Santiago Mele le tapó el primer cobro a Daniel Torres. Luego anotaron Ricaurte, Pons y Chaberra.
Soldado avisado no muere en guerra, reza un viejo refrán. Pero el técnico de Junior, Arturo Reyes, parece que nunca lo ha escuchado. Era sabida la fortaleza aérea del Medellín en la pelota parada y por esa vía llegó el primer gol de los paisas en el período inicial.
Al minuto 13, Cetré cobró desde la esquina al corazón del área y desde atrás apareció el defensor uruguayo Joaquín Varela para vencer a su compatriota Mele de potente cabezazo. Fue un misil a media altura al palo derecho del portero charrúa.
Tras el gol, que empató la serie a tres anotaciones por bando, Junior descomprimió la olla a presión de su nerviosismo y tomó el control del juego por espacio de unos diez minutos.
En ese lapso, los ‘tiburones’ pusieron a temblar el arco de Mosquera Marmolejo en dos ocasiones. Primero, al minuto 28, un remate de Bacca en el área antioqueña que explotó en el horizontal. La jugada fue revisada por el VAR ya que antes de que el balón llegara al atacante rojiblanco hubo una mano del lateral Orejuela, pero fue considerada involuntaria.
Un minuto después, en una transición por el costado izquierdo, Déiber Caicedo envió un centro preciso a Enamorado al otro lado, pero el remate del extremo soledeño fue rechazado milagrosamente por Mosquera.
El Medellín volvió a asumir el mando de las acciones y al minuto 35 un error de Olivera por poco le cuesta a Junior irse con dos goles abajo en el primer tiempo. Daniel Torres, el gran arquitecto del ‘poderoso’, le quitó el balón y venció a Mele con un derechazo cruzado.
Sin embargo, cuando la afición celebraba, el VAR alertó sobre una mano de Torres y la acción fue anulada.
Para el segundo tiempo, Ceballos ingresó por Olivera y le dio mayor seguridad defensiva al equipo. Pero al minuto 55, un viejo conocido de la afición ‘rojiblanca’, Edwuin Cetré, tras una pared con Daniel Torres, remató fuera del área y venció a Mele para el 2-0.
La pelota pegó en Jermein Peña y le cambió la dirección a Mele. Todo era felicidad en el Atanasio Girardot.
Arturo Reyes mandó a la cancha a Vladimir, Berrío y luego a Rodríguez, pero el juego de Junior no mejoró. Hasta que llegó esa acción por izquierda en la que Caicedo vio a Hernández, de enano a enano, y el resto ya es historia.









































