ESTA VEZ NO HUBO MILAGRO: MILLONARIOS, JUSTO CAMPÉON

Los ‘embajadores’ vencieron 2-0 a Junior y se quedaron con la Superliga.

Los refuerzos de un equipo deben marcar diferencia, y mucho más si se trata del campeón. En Millonarios, el argentino Santiago Giordana tuvo una opción de gol y la mandó al fondo de la red con una definición de ‘matador’; en Junior, Yimmi Chará quedó mano a mano con Álvaro Montero y el arquero albiazul le achicó el ángulo y ahogó su grito de gol.

Corría el minuto 71 y ya Millonarios estaba arriba en el marcador 1-0. Fuentes avanzó por el costado izquierdo en una transición que tomó mal parada a la defensa bogotana, cedió para Bacca y este, con un toque sutil, dejó a Chará frente a frente con Montero, pero el refuerzo estelar de Junior para la temporada 2024 no supo definir.

Era el gol que dejaba la cuenta empatada a veinte minutos del final. En contraposición, Millonarios anotó su segundo tanto al minuto 82 luego de una serie de errores de la defensa rojiblanca en la que se vieron implicados Edwin Herrera, Homér Martínez y Jermein Peña.

Por la falta de coordinación, el balón llegó a los pies de Macalister Silva, quien dejó a Leo Castro frente a Mele y el atacante risaraldense no perdonó: 2-0 y Millonarios campeón de la Superliga.

El primer gol había llegado al minuto 52 luego de que Víctor Cantillo perdiera el balón en una salida de Junior, lo que dejó mal parados a sus compañeros. Tras el error inicial, Hómer Martínez cometió falta contra Castro, pero el juez Wílmar Roldán dio norma de ventaja.

La pelota llegó a los pies de Giordana tras un rebote accidental en Castro, quien reclamaba falta de Martínez, y el exjugador de Garcilaso de Cusco, goleador de la Liga peruana, la mandó adentro. El argentino demostró que puede ser figura en Colombia y fue el mejor de su equipo.

Para comenzar el partido, el técnico Arturo Reyes apostó por una línea de tres volantes recuperadores con desdoble, como Hómer Martínez, Didier Moreno y Víctor Cantillo, con tres hombres veloces en el ataque: Enamorado, Chará y Marco Pérez, quien reemplazó a Carlos Bacca en busca de mayor potencia.

Como se esperaba, Millonarios tomó el control del balón desde el pitazo inicial, bajo la batuta de Macalister Silva. Sin embargo, con el paso de los minutos, Junior empezó a generar peligro con contrataques por el costado de José Enamorado.

Fue precisamente el extremo soledeño el protagonista de la acción polémica del primer tiempo cuando cometió una falta sobre Silva para impedir una transición ‘embajadora’. Inicialmente, Roldán mostró la amarilla, pero el VAR lo llamó para que la revisara en el monitor.

La repetición evidenció que Enamorado pisó el talón de Aquiles de Silva, pero el árbitro antioqueño mantuvo su decisión ante el reclamo de la tribuna y de los jugadores capitalinos, que exigían la tarjeta roja.

La situación descontroló a los jugadores ‘tiburones’, en especial a Enamorado, quien por momentos lució ido del partido. Al minuto 24, Pacheco vio la amarilla por una nueva falta sobre Silva, y al 30 fue Jermein Peña por una entrada fuerte a Giordana. El argentino Emanuel Olivera también fue amonestado, al 41, por un agarrón a Leo Castro en la mitad de la cancha.

Por Millonarios, Leo Castro recibió cartón amarillo por un puntapié en la cara del portero Santiago Mele que el juez central consideró accidental.

Para el segundo tiempo, Reyes mandó a la cancha a Vladimir Hernández por Enamorado y Edwin Herrera por Pacheco, ya que los dos tenían amarilla. Al 67, Bacca ingresó por Marco Pérez y al 80, Caicedo por Chará.

No llegó el milagro como en Medellín, no hay formar de echarle la culpa a Roldán. Millonarios fue mejor y es justo campeón.