El exmandatario ha sido reiterativo sobre su inocencia.
El 17 de mayo del 2024 quedará marcado en la historia como la fecha en que un expresidente de Colombia llegó a declarar ante un juzgado, por presunto soborno a testigos y fraude procesal. Pues, se trata de Álvaro Uribe Vélez que, llegó a renunciar a su puesto en el Senado de la República, para continuar su defensa como un ciudadano más y que ha sido reiterativo en que es completamente inocente.
Sin embargo, hay varios testigos que lo señalan de un supuesto fraude procesal y soborno a testigos. Así que, tal como lo dicta el debido proceso fue llamado a declarar ante la juez 44 del circuito de conocimiento de Bogotá, para dar a conocer su versión de los hechos. No obstante, el exjefe de estado aseguró que se llegó a un punto en el que sus contradictores políticos ahora son sus acusadores y que algunos de ellos hasta tienen nexos con las FARC.
“Mis antagonistas políticos han logrado convertirse en mis acusadores judiciales, unos de ellos cercanos a la Farc, y otros colaboradores directos, o indirectos, cubiertos por la cautivante palabra paz, usada para prorrogar el terrorismo a través de la indulgencia de impunidad absoluta.” Estas fueron algunas de las palabras del expresidente, desde su lugar de residencia en Llanogrande, tan solo unas horas antes de su citación.
Además, aseguró que sus acusadores sí han incurrido en el ofrecimiento de beneficios para aquellos que acusen al expresidente. “En el derecho irrenunciable de defender mi honra pedí verificar múltiples informaciones sobre ofertas de beneficios a reclusos para que me acusaran.” Sentenció Uribe Vélez, que también se refirió en cuanto a las acusaciones que pesan contra el magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), Álvaro Hernán Prada.
“Siento desazón, dolor, que tengan en juicio al magistrado Prada que nunca buscó a los de Neiva. Al contrario, lo buscaron como antes a otros allegados míos para informar que Monsalve había mentido y quería decir la verdad. Confieso que me da indignación que el magistrado acuse al doctor Prada de cómplice mío, que yo lo mandé y que buscó al recluso Monsalve para sobornarlo.” Concluyó el exmandatario.








































