El joven se despidió de su abuela, diciéndole que ya regresaba y nunca más apareció hasta la mañana del domingo que fue hallado su cuerpo.
Una verdadera tragedia es la que vive la familia de Jaider Nolasco Morales Conrado, de 21 años, quien fue asesinado a bala el pasado sábado y su cuerpo solo fue hallado hasta la mañana de este domingo. Pues, según lo que se sabe hasta el momento su cuerpo apareció en una zona enmontada, a la altura de la calle 82B con carrera 21D, barrio Me Quejo, suroccidente de Barranquilla.
Según el relato de sus familiares, Morales Conrado vivía con su abuela y el pasado sábado se despidió de ella con la promesa de volver pronto. No obstante, el joven no pudo cumplirle a la mujer y su angustia aumentó cuando hacia las 11:00 p.m. escuchó las detonaciones de un arma de fuego, llevándola a pensar en el joven y se puso a orar.
Sin embargo, con los primeros rayos del sol del domingo sus mayores temores se cumplieron al ser hallado el cuerpo sin vida del joven, con múltiples impactos de bala, que hace tres años había prestado el servicio militar y dejó dos hijos. Además, su madre aseguró que su hijo era un joven honrado, que se dedicaba a la albañilería.
“Mi hijo no tenía anotaciones ni problemas con nadie. Están diciendo y que se dedicaba al hurto en todas sus modalidades, pero eso no es cierto. Él era una buena persona y no andaba en eso”, sentenció la mujer en declaraciones a los medios de comunicación.










































