Las autoridades colombianas confirmaron la expulsión de nueve adultos pertenecientes a la secta judía ultraortodoxa Lev Tahor.
tras un operativo realizado en Antioquia en el que también fueron rescatados 17 menores, cinco de los cuales tenían circulares de Interpol por alertas internacionales relacionadas con sustracción o desaparición de menores.
El grupo fue detectado en un hotel del municipio de Yarumal, en el norte del departamento de Antioquia, tras una alerta emitida por Interpol y una denuncia ciudadana que señalaba la llegada de varios integrantes de la secta al país.
El operativo, ejecutado por Migración Colombia, la Policía Nacional, el ICBF y agencias de inteligencia, permitió ubicar a 26 integrantes de Lev Tahor:
-
9 adultos, quienes fueron expulsados del país.
-
17 menores, entre ellos al menos 5 niños con circulares amarillas de Interpol, una alerta utilizada para casos de sustracción, desaparición o riesgo de trata de personas.
- Las autoridades confirmaron que varios de estos menores tenían nacionalidad estadounidense y guatemalteca, lo cual activó mecanismos internacionales de protección infantil.
A diferencia de los adultos, los 17 menores no fueron deportados. Por protocolo de protección de la niñez, fueron trasladados desde Medellín hacia Nueva York, donde quedaron bajo custodia de los servicios de protección infantil de Estados Unidos (Child Protective Services).
Según Migración Colombia, esta decisión se tomó para garantizar su seguridad debido a las alertas activas y las investigaciones abiertas sobre el grupo en otros países.
La directora de Migración Colombia explicó que la secta intentaba instalarse en territorio colombiano, posiblemente para establecer un nuevo asentamiento, como lo ha hecho previamente en países como México, Guatemala y Canadá. La operación evitó que esto ocurriera.
La secta Lev Tahor —conocida internacionalmente por denuncias de abusos contra menores, matrimonios forzados y aislamiento extremo— ha sido objeto de múltiples investigaciones internacionales.
La expulsión de Lev Tahor de Antioquia se convirtió en una operación internacional clave, debido a la presencia de menores buscados por Interpol y a las denuncias globales que pesan sobre esta secta. Colombia confirmó que tanto la expulsión de los adultos como la entrega de los menores a Estados Unidos se hizo siguiendo los protocolos internacionales de protección infantil.











































