En medio de una crisis política sin precedentes tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, la hasta ahora vicepresidenta Delcy Rodríguez fue juramentada como presidenta interina de Venezuela. Este acto inaugura un nuevo periodo institucional bajo fuertes tensiones internas y presiones internacionales, con desafíos de legitimidad, estabilidad y geopolítica.
Delcy Rodríguez, quien se desempeñaba como vicepresidenta y figura clave del régimen chavista, fue juramentada el 5 de enero de 2026 ante la Asamblea Nacional controlada por su partido, luego de que su jefe político, Nicolás Maduro, fuera capturado por una operación militar estadounidense y llevado a los Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico y otros delitos.
La juramentación se dio mientras Maduro y su esposa Cilia Flores enfrentaban una audiencia judicial en Nueva York, y la dinámica política interna venezolana entraba en una fase de transición marcada por la ausencia de su líder constitucional.
Legitimidad institucional.
El nombramiento de Rodríguez fue autorizado por el Tribunal Supremo de Justicia venezolano y confirmado por la mayoría chavista en la Asamblea, lo que busca garantizar continuidad del Estado ante el vacío de poder creado por la captura de Maduro.Sectores opositores han rechazado la elección parlamentaria de 2025 y desconocen parte del proceso, lo que limita el reconocimiento plural de esta administración.
Rodríguez ha calificado la captura de Maduro y Flores como una agresión ilegal contra Venezuela, denunciando violaciones de soberanía. También ha prometido unidad y estabilidad, aunque los críticos señalan que esto podría consolidar un nuevo ciclo autoritario.










































