La muerte del niño Kevin Acosta no es una fatalidad del destino; es un fallo sistémico con responsables de nombre y apellido. Como colombiano, como padre y como hombre que ha dedicado su vida a proteger la integridad de nuestra Nación, me niego a aceptar que la burocracia sea una sentencia de muerte para nuestros hijos.
Cuando el Estado interviene una entidad de salud, asume la responsabilidad jurídica y moral absoluta de cada vida a su cargo. Lo que ocurrió con Kevin, el desabastecimiento de un medicamento vital, no es solo negligencia administrativa; es una violación flagrante al derecho fundamental a la vida que debe ser tipificada y castigada con toda la severidad de la ley.
A través de una carta, y de manera respetuosa, les he pedido a los presidentes y directores de los partidos Centro Democrático, Conservador, de La U, Cambio Radical, Liberal, Mira, entre otros, que se unan para ejecutar una Moción de Censura que expulse de su cargo al actual ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. Es lo mínimo que se puede hacer.
Esta acción se basa en las siguientes causales que han incidido en el deterioro de la atención y la muerte de miles de pacientes:
-Intervención arbitraria de EPS privadas. -Retrasos sistemáticos en pagos a prestadores. Desmantelamiento de la red privada de salud. -Aumento de muertes evitables, un genocidio en marcha. -Corrupción y politiquería rampantes en las EPS intervenidas y en todo el sistema de salud.
Les propongo un acuerdo inmediato a los miembros de la Gran Consulta por Colombia, Paloma Valencia, Vicky Dávila, Aníbal Gaviria, David Luna, Enrique Peñalosa, Juan Daniel Oviedo, Juan Manuel Galán y Mauricio Cárdenas, a las bancadas de los partidos que nos respaldan, así como a quienes deseen sumarse, para sacar adelante esta propuesta.
Impulsaremos de manera conjunta la Moción de Censura contra el Ministro de Salud. Quien no es capaz de garantizar la logística básica para salvar la vida de un niño, no tiene la estatura moral ni técnica para dirigir el destino de la salud de los colombianos. La responsabilidad política debe ser absoluta y ejemplarizante.
Ante esta crisis de gestión que hoy cobra vidas, exijo y propongo otras acciones inmediatas:
A la familia de Kevin: su dolor es el dolor de toda una Nación que se siente desprotegida. No descansaremos hasta que el sistema de salud recupere el orden, la eficiencia y la humanidad que le han arrebatado. En mi gobierno, la ineficiencia que cueste una vida será castigada como un acto de traición al ciudadano. En Colombia, la vida volverá a ser sagrada.
Juan Carlos Pinzón












































