El equipo barranquillero jugó casi todo el partido con diez hombres por la expulsión de Jermein Peña.
«Yo no le temo a la tormenta, porque yo soy la tormenta», dijo el técnico de Junior, Alfredo Arias, después del 4-0 en casa frente a Nacional, en una declaración surgida de la impotencia y la vergüenza con la afición rojiblanca por el ‘papelón’ de este martes en el estadio Romelio Martínez.
El entrenador uruguayo también aseguró que su equipo «va por el campeonato», y recordó que lo mismo prometió el torneo pasado cuando no se le daban los resultados y finalmente obtuvo el título. Sin embargo, Arias dejó claro que una humillación como la sufrida frente a los antioqueños puede costarle el trabajo.
A pesar de sus frases motivacionales, marca registrada de los técnicos del sur del continente, el profe Arias fue uno de los grandes responsables de la derrota ante los paisas por el manejo errado de los cambios. El otro fue Jermein Peña, expulsado por una agresión salvaje e inadmisible contra Juan Rengifo, la nueva figura de Nacional y del fútbol colombiano, a quien le pegó un codazo en la cara en el minuto 17 del primer tiempo.
El árbitro Carlos Betancur, que inicialmente le había mostrado la amarilla, fue alertado por el VAR de la gravedad del golpe y cambió su decisión a roja directa. Peña fue abucheado por los casi nueve mil espectadores que llegaron al Romelio, ya que dejó a su equipo con diez jugadores frente a un Nacional que ya dominaba las acciones.
La expulsión de Peña cambió el plan del profe Arias y obligó a la inclusión del defensor central Jean Pestaña en reemplazo del volante mixto Harold Rivera, quien volvía después de mucho tiempo a enfundarse la camiseta de Junior.
La inclusión de Harold Rivera en la titular fue otro desacierto del profe Arias. Dicen que en los entrenamientos se ve muy bien, pero hay que reconocer que lo mata el miedo a lesionarse de nuevo durante los partidos. Cada vez que ha ingresado se le ha visto que mentalmente no está.
A pesar de jugar con diez, Junior sacaba el primer tiempo en limpio hasta que en el 45+3 llegó un pase intralíneas del defensor William Tesillo para Juan Rengifo, quien remató de primera, entrando al área, y bañó al arquero Mauro Silveira. Golazo del que ya es considerado el futbolista colombiano del futuro.
Para la segunda mitad, Arias ingresó a Joel Canchimbo por Luis Fernando Muriel en una modificación que le dio al equipo la posibilidad de atacar por la banda derecha. El cambio fue importante para Junior, pero lo que Arias hizo con las manos lo desbarató con los pies al mandar al terreno de juego, promediando el minuto 70, a Teófilo Gutiérrez y Brayan Castrillón por Guillermo Paiva y Cristian Barrios.
El Junior estaba soportando el vendaval de Nacional, y buscaba el empate con un contragolpe o una pelota quieta, pero a Arias se le ocurrió darle contentillo a la tribuna para meter a Teófilo, cuando el que estaba corriendo era Paiva. Teo no tocó el balón, Castrillón tampoco.
La segunda anotación ‘verdolaga’ ocurrió en el minuto 77 tras un contragolpe surgido de un tiro de esquina a favor de Junior. Pase en profundidad a la banda derecha y centro al corazón del área para la aparición de Alfredo Morelos por el medio con un toque que venció a Silveira. Ahí se acabó el partido.
El tercer gol fue ‘calcado’ del segundo. Pase en profundidad para la banda derecha que llega a los pies de Luis Sarmiento, centro al corazón del área y Dayron Asprilla infla la red. Silveira pudo hacer más, pero el balón se le escapó para mayor infortunio de los barranquilleros.
El broche de oro lo puso Marlos Moreno con una acción individual en el minuto 86 en la que dejó regados a cuatro rivales y disparó con fortaleza al primer palo del arquero Silveira. Fácilmente el gol del semestre en Colombia.
A pesar de su derrota, Junior sigue entre los ocho clasificados a las finales con 16 puntos que lo ubican en el séptimo lugar. Nacional es el líder del campeonato con 21 unidades. En la próxima fecha, Junior jugará nuevamente de local, esta vez contra Fortaleza.










































