Mayer Mizrachi aseguró que instaló dispositivos de rastreo en parte de los cargamentos y afirmó que uno de ellos apareció fuera de la zona afectada por el terremoto. El Gobierno venezolano rechazó las acusaciones.
El alcalde de la Ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, denunció un presunto desvío de parte de la ayuda humanitaria enviada a Venezuela para atender a las víctimas del devastador terremoto que golpeó al país.
El funcionario explicó que colocó dispositivos electrónicos de rastreo tipo AirTag dentro de algunas cajas con insumos, entre ellos alimentos, agua, pañales y artículos de primera necesidad, con el propósito de verificar que las donaciones llegaran a las comunidades afectadas y poder rendir cuentas a los ciudadanos que participaron en la campaña solidaria.
De acuerdo con Mizrachi, uno de los dispositivos mostró que parte del cargamento terminó en la ciudad de Maturín, estado Monagas, ubicada a cientos de kilómetros de La Guaira, una de las regiones más golpeadas por el desastre natural. El alcalde manifestó su preocupación y pidió claridad sobre el destino de las donaciones.
Las declaraciones generaron una inmediata reacción del Gobierno venezolano. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, rechazó las afirmaciones y calificó de “miserable” la decisión de rastrear la ayuda con dispositivos electrónicos. Además, negó que existiera un desvío de los insumos y sostuvo que la distribución de la asistencia humanitaria se ha realizado conforme a las necesidades de la población afectada.
Hasta el momento no existe una verificación independiente que confirme el presunto desvío denunciado por el alcalde panameño, por lo que el caso continúa en medio de versiones contrapuestas entre ambas partes.













































