Un violento tornado sorprendió este lunes a habitantes de Pomas, en el departamento de Aude, al sur de Francia, provocando graves daños materiales y dejando al menos 26 personas heridas.
El fenómeno meteorológico se registró hacia las 5:20 de la tarde, hora local, en medio de una jornada marcada por fuertes tormentas, lluvias intensas, granizo y ráfagas de viento que afectaron varias zonas del suroeste del país.
Pomas, una localidad ubicada cerca de Carcasona y Limoux, fue una de las zonas más afectadas. De acuerdo con las autoridades del departamento de Aude, cerca de 100 viviendas sufrieron daños, principalmente por el desprendimiento de techos y afectaciones en sus estructuras.
De los 26 heridos reportados, cinco tuvieron que ser trasladados a centros hospitalarios, aunque las autoridades indicaron que se encontraban en condición de “urgencia relativa”. Equipos de rescate también fueron desplegados debido a reportes de personas que permanecían desaparecidas.
La emergencia obligó a movilizar a más de 115 bomberos, incluidos especialistas en búsqueda y rescate urbano, además de una unidad canina. La Cruz Roja también llegó a la zona para brindar asistencia a los damnificados, mientras fueron habilitados espacios de alojamiento para las personas que no podían regresar a sus viviendas.
El tornado también provocó la caída de árboles y daños en diferentes vías, por lo que varias carreteras fueron cerradas para facilitar las labores de emergencia. Asimismo, alrededor de 2.800 hogares permanecían sin servicio de electricidad en varios municipios del departamento.
El fenómeno se produjo mientras Aude se encontraba bajo alerta naranja por tormentas. Los servicios meteorológicos habían advertido sobre la posibilidad de lluvias torrenciales, granizo y fuertes ráfagas de viento. En algunas zonas se registraron ráfagas de hasta 117 kilómetros por hora.
Las autoridades mantienen los operativos de atención y recomiendan a la población permanecer alejada de las zonas afectadas mientras continúan las labores de evaluación y recuperación.
La emergencia deja imágenes de viviendas con techos arrancados, árboles derribados y calles cubiertas de escombros, evidenciando la fuerza del fenómeno que golpeó esta región francesa.









































