El Ernesto Cortissoz, la primera mala impresión del Carnaval

Foto : Aeropuerto Ernesto Cortissoz.

Más de 107 mil pasajeros llegarán a Barranquilla durante las festividades, pero el deterioro de las instalaciones del principal aeropuerto de la ciudad empaña la bienvenida a turistas y visitantes.

La Aeronáutica Civil informó la semana pasada que alrededor de 107.665 pasajeros se movilizarán por vía aérea durante las festividades del Carnaval de Barranquilla, una de las celebraciones culturales más importantes del país. Sin embargo, la primera imagen que recibirán muchos de esos turistas dista de estar a la altura del evento: el estado del aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz.

Pisos agrietados, baldosas sueltas, filtraciones en algunas áreas, arreglos inconclusos y zonas con evidente desgaste hacen parte del panorama que encuentran a diario viajeros nacionales e internacionales. A esto se suman deficiencias en señalización, mantenimiento irregular en baños y áreas comunes, y una percepción general de abandono que contrasta con la magnitud del flujo de pasajeros proyectado para esta temporada.

El aeropuerto, puerta de entrada aérea a la capital del Atlántico y a buena parte del Caribe colombiano, debería ser una vitrina de la ciudad. No obstante, el deterioro de su infraestructura genera incomodidad, afecta la experiencia del usuario y proyecta una imagen negativa en momentos en que Barranquilla busca consolidarse como destino turístico y de eventos.

Comerciantes y usuarios frecuentes señalan que, aunque en los últimos años se han anunciado intervenciones y planes de modernización, muchos trabajos parecen quedar a medio camino o no responden a las necesidades reales de mantenimiento. En temporadas de alta demanda, como el Carnaval, las falencias se hacen más evidentes ante el incremento del tránsito de pasajeros.

La situación plantea interrogantes sobre la supervisión y ejecución de los contratos de mantenimiento, así como sobre la planificación de inversiones para garantizar condiciones adecuadas en la terminal aérea. Mientras la ciudad se prepara para mostrar su mejor cara con desfiles, música y tradición, el principal punto de llegada continúa siendo una deuda pendiente.

Para miles de visitantes, el Carnaval comienza en el aeropuerto. Y hoy, lamentablemente, esa bienvenida no está a la altura de la fiesta que representa el orgullo cultural de Barranquilla.