El Síndrome de Burnout está en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) y lo reconoce como un estado de cansancio y agotamiento emocional, físico y mental.
COLPSIC, junto a Entidades de salud pública, iniciaron las capacitaciones dado que los últimos dos años significaron sobrecarga laboral, alto riesgo de contagio, malestar emocional asociado a las consecuencias letales de la pandemia.
Con la asistencia de más 100 personas de diferentes entidades vinculadas a la Secretaría de Salud del departamento del Atlántico, el Capítulo Zona Norte del Colegio Colombiano de Psicólogos, en conjunto con la secretaría de Salud departamental del Atlántico, realizaron la capacitación en Síndrome de Burnout: Estrategias para lograr el balance emocional, bajo la orientación de la doctora Andrea Liliana Ortiz, subdirectora del campo de la psicología de la salud del Colegio Colombiano de Psicólogos.
El síndrome de Burnout, conocido como el síndrome de estar quemado o del trabajador quemado es considerado por la Organización Mundial de la Salud como un fenómeno ocupacional relacionado con el estrés crónico, caracterizado por la sensación de cansancio extremo o agotamiento físico y emocional; sentimientos negativos o cinismo con respecto al trabajo; y reducción de la eficacia profesional. Christina Maslach lo define como un síndrome caracterizado por agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal en el trabajo.
El Burnout cuenta con una creciente evidencia empírica que señala como altamente vulnerables a las ocupaciones vinculadas al cuidado de otras personas como lo son los profesionales sanitarios.
La actividad realizada se inscribe en el plan de acción del Consejo de Salud Mental del Atlántico, que se sustenta en la necesidad de fomentar la salud mental en el personal asistencial, ocupaciones que comportan una alta carga emocional, máxime frente a los acontecimientos de salud pública de los últimos dos años.
Los expertos recomiendan además algunas actividades para evitar caer en el síndrome Burnout:
- Incluir actividades fuera de lo laboral que permitan motivar encuentro con otros grupos o motiven aprender otras actividades diferentes a las laborales
- Durante el trabajo establecer horarios y agendas claras, de tal manera que pueda “parar” pues no todas las tareas se pueden resolver en un solo día
- Las pausas durante el trabajo no son solo “pausas activas” son momentos donde usted puede escuchar música con atención plena, tomarse un café o agua con quietud, caminar en un prado o lugar, si es posible que sea al aire libre (solo unos minutos) pero intentar hacerlo por lo menos dos veces al día.
- Tomar el almuerzo en un ambiente diferente, preferiblemente fuera del espacio tradicional de trabajo.
- Practicar ejercicios basados en mindfulness, dirigidos por un psicólogo experto inicialmente, para que luego pueda aplicarlos en los momentos intermedios de su trabajo y al inicio del día
- Incluir en su rutina de mínimo 30 minutos de actividad física diaria es fundamental para la prevención de riesgos físicos y emocionales
- Ser asertivo en su comunicación con otros, inclusive para manifestar desacuerdo.
- Desconectarse laboralmente es conveniente, estableciendo límites y tiempo para actividades que disfrute plenamente.
- Incluir nuevas rutinas laborales, nuevas propuestas que sean de satisfacción para usted
- Si es posible vincularse a cursos prácticos para la gestión emocional, solución de problemas y de prevención del estrés- ansiedad, de tal forma que las crisis y situaciones adversas puedan llevarse de forma más conveniente.











































