FALLECIÓ «EL REBELDE DEL PERIODISMO EN COLOMBIA», ANTONIO CABALLERO

Falleció a los 76 años en Bogotá, por complicaciones de salud.

Su rebeldía se irradiaba en la genialidad de su pluma, era un hombre de muchas pasiones y un ‘bon vivant’ a carta cabal. El análisis de la situación política y social del país, el amor por la historia, el arte, la pintura, la fiesta taurina, la tertulia y el buen comer definen en algo, la misteriosa personalidad del genial periodista, que falleció a los 76 años en Bogotá, por complicaciones de salud.

Y si hubiera que seguir desentrañando sus trucos narrativos, otra de las características de la pluma de Caballero era su maravillosa capacidad para ir tejiendo frases –una tras otra- de manera hipnótica, que obligaban al lector a llegar al final del texto. El sueño anhelado de todo escritor y periodista.

Un talento que cultivó gracias a dos de sus mayores placeres: los libros y la lectura, como se lo dijo alguna vez: “Son muchos placeres. Desde el del simple ruido (hablando de los títulos, que deben sonar bien) hasta el del sentido. Para resumir: la música y la letra”. Caballero construía sus textos con la meticulosidad de un compositor de música clásica.

Sin duda, su mayor aporte queda en el periodismo con las obras ‘Quince años de mal agüero: 1981-1996, artículos de prensa’ (1996), ‘No es por aguar la fiesta’ (1999), ‘Patadas de ahorcado: Caballero se desahoga, una conversación con Juan Carlos Iragorri’ (2003), ‘Comer o no comer y otras notas de cocina’ (2014) y ‘El oficio de opinar’ (2016).

Otra de sus mayores pasiones fue el arte, que compartió con especial cariño con su hermano, de quien escribió el libro ‘Luis Caballero erótico’ (2010).

Publicó ‘Paisaje con figuras: crónicas de arte y literatura’ (1997), que recopila sus crónicas sobre arte, literatura y música, publicadas entre los años setenta y noventa.

Paz en su tumba.