NO MÁS CUENTAS: A ESTE JUNIOR EL FÚTBOL NO LE ALCANZA PARA NADA

El equipo de Juan Cruz Real volvió a perder, esta vez 2-0 contra Bucaramanga por la Liga, y mostró una versión tan baja como en la Copa Sudamericana.

La esperanza sin sustento puede ser más dañina que la desazón. Junior no tenía fútbol ni carácter para sobreponerse a una de las mayores humillaciones de su historia, como fue el 4-0 en casa ante Unión de Santa Fe por la Copa Sudamericana, y este martes volvió a perder, esta vez por la Liga colombiana, 2-0 ante Bucaramanga en estadio Alfonso López.

Es lo mejor que le pudo pasar a la institución. Perder para que todos, directivos, prensa, afición, terminen de convencerse de que jamás hubo una gran nómina y de que el técnico argentino Juan Cruz Real no era el indicado para liderar este proyecto.

Juan Cruz no debió dirigir este partido. Una vergüenza como la vivida ante Unión de Santa Fe debía tener un costo político, pero los directivos de Junior, como Petro en la primera vuelta, estaban más pendientes de Fico que de Rodolfo y los mordió el ‘leopardo’.

Bucaramanga es un equipo débil en todas sus líneas salvo en la puntada final, para la cual cuenta con un goleador de raza como Dayro Moreno, que tuvo una y la mandó guardar. Muy diferente de Borja, que requiere tres o cuatro opciones para anotar.

Al minuto 37, cuando Junior era el amo y señor de las acciones, Dayro aprovechó un pase al vacío para romperle el arco a Viera con un derechazo. Fuentes llegó a la marca apenas para salir en la foto de la celebración del goleador nacido en Chicoral (Tolima), que va camino a su séptimo botín de oro con 37 años.

Nunca se ha dicho en el fútbol que el que no hace los goles los ve hacer, pero eso fue exactamente lo que pasó. Borja tuvo dos opciones previas para abrir el marcador: en la primera, minuto 22, el portero Chaverra sacó al tiro de esquina el remate al primer palo, y en la otra, treinta segundos después, se enredó con Hinestroza cuando tenía listo el disparo.

Hinestroza, antes de finalizar el primer tiempo, sufrió un tirón que lo obligó a salir del encuentro. En su lugar ingresó Cariaco González, que por lo visto en la cancha está más pendiente de firmar con un equipo en el extranjero que de defender la causa rojiblanca.

En el segundo tiempo, cuando se pensaba que Junior saldría a arrollar, Sherman Cárdenas tomó la batuta de su equipo y manejó las acciones a su antojo. Tuvo libertad, incluso, de hacer túneles y disparar desde cuarenta metros un balón que pasó cerca del horizontal. Solo un Junior tan reducido a su mínima expresión como este permite que un futbolista al que el físico apenas le da para trotar le controle el partido.

El 2-0 llegó al minuto 52 con un cabezazo del central Carlos Henao en el área, que bañó al arquero Viera, muy comprometido en este gol. El jugador del Bucaramanga tiene de hijo al portero uruguayo, pues también le ha anotado con las camisetas de Santa Fe, Uniautónoma y Pasto.

Tras el segundo gol del cuadro dirigido por Armando ‘Piripi’ Osma, legendario goleador del Deportivo Cali, el técnico Cruz Real envió a la cancha a Carmelo Valencia, John Pajoy y Walmer Pacheco, lo que, como era de esperarse, no produjo nada.

Triste final para este Junior, aunque quizá lo único bueno sea eso, que es el final.