Rusia acusa a Ucrania de violar el alto al fuego y justifica así su ataque a la planta de acero.
Las tropas rusas han bombardeado la acería de Azovstal, último bastión ucraniano en la ciudad portuaria de Mariúpol, asediada desde que comenzó la guerra hace 69 días. Para justificar el ataque, el ministerio de Defensa ruso ha acusado a las tropas ucranianas de haber violado un alto el fuego para tomar posiciones de tiro.
Los bombardeos se producen después de que el domingo se llevara a cabo una primera evacuación de civiles desde la planta de acero hacia Zaporiyia, donde han llegado un centenar de ellos a primera hora de la tarde de este martes.
Un comandante entre los soldados ucranianos en la planta de acero sitiada de Azovstal dice que el complejo estuvo bajo «fuego constante» desde la madrugada de este lunes. Mykhailo Vershynin, jefe de la Policía de Patrulla de Mariúpol, dijo que “después de que se fue la misión de la Cruz Roja, hemos estado bajo fuego constante desde la madrugada. La artillería y la artillería naval disparan sin pausa. Los ataques aéreos caen constantemente”. El domingo evacuaron a unos 100 civiles de la planta, pero no otra evacuación planificada para este lunes no se concretó.
La ONU ha confirmado que solo 101 personas, incluidos niños y ancianos, han podido ser evacuadas de la acería de Azovstal, además de los 58 civiles que se encontraban en el distrito de Manhush, a las afueras de Mariúpol. La mayoría de ellos han llegado ya a Zaporiyia.
«Hemos acompañado a 127 personas a Zaporiyia, a unos 230 kilómetros al noroeste de Mariúpol, donde están recibiendo atención, incluido cuidado sanitario y psicológico. Algunos de los evacuados decidieron no ir hasta Zaporiyia con el convoy», ha dicho el representante de la ONU en Ucrania, Osnat Lubrani.











































