Es la primera derrota del uruguayo como entrenador de los ‘tiburones’.
Aunque su condición de ídolo de Junior no la discute nadie, la realidad indica que Sebastián Viera puso en juego su reputación de doce años como arquero ‘tiburón’ al aceptar el cargo de director técnico en un momento crítico del equipo barranquillero. Este sábado, el exportero uruguayo, en su nuevo rol de entrenador, perdió su primer partido 1-0 contra Alianza Valledupar en el estadio Armando Maestre de la capital del Cesar.
Había transcurrido apenas un minuto de juego cuando Alianza llegó con peligro inminente de gol al arco de Silveira. Un remate cruzado de Quiñones fue atajado por el ‘charrúa’, quien se levantó con rapidez para detener un segundo disparo de Felipe Pardo. Fue un campanazo de alerta para lo que vendría apenas tres minutos después.
Un cobro de tiro de esquina tomó mal parada a la defensa rojiblanca, que como es habitual mostró fallas garrafales en la marcación de la pelota quieta. Un cabezazo de Vergara pegó en la espalda de Guillermo Paiva y el rebote fue tomado por el defensor Ever Meza para abrir el marcador con un disparo en el área chica.
A partir del gol, Junior tomó el control de las acciones gracias al empuje de sus dos centrales, Daniel Rivera y Jermein Peña, pero los jugadores elegidos por Viera para el ataque no estuvieron a la altura de la responsabilidad. Barrios, Castrillón, Paiva y Sarmiento fueron controlados sin mayor inconveniente por los defensores del conjunto valduparense.
El arquero de Alianza, Eduar Esteban, se convirtió en figura al tapar dos ‘balazos’ del lateral Edwin Herrera. El primer tiempo se fue diluyendo con la sensación de que Junior merecía el empate más por el empuje de algunos de sus jugadores que por la contundencia de su juego.
Para la segunda mitad, Viera mandó al campo a Harold Rivera por Jesús Rivas y al ‘Polaco’ Fydriszewski por Guillermo Paiva. Después ingresaron Teófilo Gutiérrez por Sarmiento y Déiber Caicedo por Cristian Barrios. Finalmente, José Munive reemplazó a Edwin Herrera.
Pero nada sirvió. Ni siquiera con la expulsión de Lasso por falta contra Jermein Peña, Junior pudo aprovechar la superioridad numérica. Al contrario, Alianza se metió en su propio arco y no pasó apuros con los ataques de los barranquilleros.
La poca actitud de Junior, sumado al bajo rendimiento de la mayoría de sus jugadores, provocó desmanes en las tribunas que obligaron a la suspensión temporal del partido cuando faltaban diez minutos para el final.
El juego volvió a disputarse casi media hora después, pero Junior continuó siendo el mismo equipo frío y sin ideas que ocupa uno de los últimos lugares de la tabla después de haberse coronado bicampeón de fútbol colombiano.
Con apenas tres puntos en siete juegos, a Junior le restan doce partidos para conseguir 27 unidades y clasificar a los cuadrangulares. A simple vista una misión imposible hasta para un ídolo acostumbrado a darle alegrías a su gente como Sebastián Viera.







































